Antes de que tu hijo se coma un solo dulce de Halloween, revísalos.
Pásale esto por WhatsApp a todos los papás que conoces.
Soy paramédico, y esto es lo que de verdad hay que cuidar esa noche.
1. QUE SEAN DULCES DE VERDAD
Hay gomitas, chocolates y papitas con marihuana que vienen en empaques casi iguales a los de los dulces normales. Un niño no ve la diferencia.
Lo curioso es que el famoso dulce envenenado que regala un desconocido casi nunca pasa. Lo que sí pasa es que estos productos andan en casas, en bolsas de adultos o con familiares, y en Halloween, con tanto dulce junto, se confunden.
Separa todo lo que venga abierto, sin empaque o con una marca que no conoces. Y si tu hijo se pone muy somnoliento, vomita o no puede caminar bien después de comer dulces, llévalo a urgencias o llama al número de emergencias de tu país.
- LOS DULCES CON LOS QUE SE AHOGAN
A los niños menores de 4 años no les des dulces duros, chicles, cacahuates ni caramelos chiquitos. Son del tamaño justo para atorarse en su garganta.
Si se atraganta y no puede toser, hablar ni llorar, es una emergencia: pide ayuda de inmediato.
3. LOS COCHES
Un estudio de 42 años en Estados Unidos encontró que, en la noche de Halloween, el riesgo de que un coche mate a un peatón sube 43%. En niños de 4 a 8 años, es 10 veces más alto. La hora más peligrosa es cuando apenas está oscureciendo.
Ponle a su disfraz algo que brille o una cinta reflejante, y dale una lámpara. Llévalo de la mano y crucen solo en las esquinas. Y si el disfraz trae máscara, que no le tape la vista: mejor maquillaje.
Si tú vas manejando esa noche, ve despacio en las calles donde hay niños.
SÍGUEME. TODA LA SEMANA COMPARTO COSAS PARA CUIDAR A TU FAMILIA.
