Una uña enterrada parece un problema pequeño… hasta que ves lo que el especialista tiene que hacer para sacarla. Y lo más sorprendente es que, en muchos casos, no basta con cortarla: hay que evitar que vuelva a crecer enterrada para siempre. Hoy vas a ver, paso a paso, cómo se hace. Envía este video a quien siempre ha querido saber cómo se soluciona.
Para entender el problema, primero hay que ver qué pasa. Normalmente, la uña crece hacia adelante, por encima de la piel. Pero a veces, sobre todo en el dedo gordo del pie, uno de sus bordes empieza a clavarse en la piel de al lado, como una astilla que se entierra más con cada paso. Esto suele ocurrir por cortarse las uñas demasiado cortas o redondeadas, por usar zapatos muy apretados, o simplemente por la forma natural de la uña.
Al principio solo molesta, pero conforme la uña sigue clavándose, la piel se inflama, se enrojece y, si entran bacterias, se infecta y puede llenarse de pus. Llegado a ese punto, ya no basta con esperar: hay que intervenir.
Y aquí un error muy común: mucha gente, al sentir el dolor, intenta sacarse la uña en casa con tijeras o pinzas. Pero esto casi siempre empeora las cosas, porque deja un pedazo clavado todavía más adentro y abre la puerta a una infección más seria. Por eso lo mejor es acudir con un especialista, que lo hará sin dolor y de forma segura.
El procedimiento empieza con la anestesia. El especialista aplica una inyección en la base del dedo, lo que se conoce como bloqueo digital, y en pocos minutos todo el dedo queda dormido. A partir de ahí, el paciente no siente nada.
Entonces viene la parte que sorprende a muchos. Con un instrumento delgado, el médico separa con cuidado el borde de la uña que está enterrado, despegándolo de la piel. Después corta esa franja de uña a lo largo y la retira por completo, sacando justo la parte que estaba causando todo el dolor. En los casos más graves, cuando la uña está muy dañada o infectada por todos lados, puede que el especialista decida retirarla entera. Y si había pus, también limpia y drena la zona para eliminar la infección.
Y aquí está lo que prometíamos al principio, la clave para que el problema no regrese. Si solo se corta la uña, lo más probable es que vuelva a crecer enterrada con el tiempo. Por eso, en los casos que se repiten, el especialista trata la raíz de la uña, que está escondida bajo la piel, aplicando una sustancia química, normalmente fenol, que destruye solo esa pequeña porción de la raíz. Así, ese borde concreto de la uña deja de crecer para siempre, mientras el resto de la uña sigue creciendo normal. Es una solución definitiva.
Para terminar, se limpia bien el dedo y se cubre con una venda. La zona suele sanar por completo en unas pocas semanas, y la molestia desaparece casi de inmediato, ya sin esa uña clavándose.
Para evitar que vuelva, el secreto está en cortarse las uñas de forma recta, sin redondear las esquinas, y en usar zapatos cómodos que no aprieten los dedos. Si este video te resultó útil, compártelo con esa persona que siempre sufre de las uñas de los pies, y cuéntanos en los comentarios qué otro procedimiento te gustaría ver.
