Una piedra más pequeña que un grano de arroz puede provocarte uno de los dolores más intensos de tu vida. Soy doctor y te explico cómo se forman y cómo prevenirlas.
ASÍ SE FORMAN
Tu orina siempre lleva minerales, como el calcio, el oxalato y el fósforo. En poca cantidad no pasa nada: salen cuando vas al baño.
El problema empieza cuando hay mucho mineral y poca agua. La orina se pone concentrada, esos minerales se juntan y forman cristales. Los cristales se pegan unos con otros y, con el tiempo, se hace una piedra. Puede quedar del tamaño de un grano de arena o de un chícharo.
Mientras la piedra está quieta dentro del riñón, muchas veces ni la sientes. El dolor llega cuando se mueve y se atora en el tubito que lleva la orina del riñón a la vejiga. La orina se queda atrapada, el riñón se hincha, y por eso duele tanto.
Las piedras chicas muchas veces salen solas, con poco o nada de dolor. Las más grandes son las que se atoran.
En Estados Unidos, 11 de cada 100 hombres y 6 de cada 100 mujeres tienen una piedra al menos una vez en su vida.
LO QUE NO TIENES QUE HACER: DEJAR EL CALCIO
Mucha gente, cuando le dicen “piedras de calcio”, deja la leche, el queso y el yogur. Es al revés.
El calcio que comes se junta en el intestino con el oxalato y lo saca por el excremento. Si quitas el calcio, ese oxalato pasa a la sangre, llega al riñón y ahí sí puede formar piedras.
Así que no dejes el calcio de la comida. Si comes espinaca, nueces o cacahuates, que son altos en oxalato, acompáñalos con algo que tenga calcio.
CÓMO PREVENIRLAS
El agua es lo más importante. De 6 a 8 vasos al día, y más si hace calor o sudas mucho. La señal más fácil: tu orina tiene que ser clarita. Si es amarilla oscura, te falta agua.
Si tienes problemas del corazón o de los riñones, pregúntale a tu doctor cuánta agua puedes tomar.
Baja la sal. La sal hace que el riñón saque más calcio en la orina. El máximo para un adulto es menos de una cucharadita al día, y casi toda viene escondida: embutidos, sopas instantáneas, botanas, comida de restaurante.
Menos carne roja, vísceras y mariscos. La proteína animal en exceso aumenta el riesgo, y algunas piedras se forman justo por eso. Cambia algunas comidas por frijoles, lentejas o garbanzos.
Y cuida tu peso: el sobrepeso también aumenta el riesgo.
LO QUE NO SIRVE
La cerveza no las quita. Te hace orinar más, pero el alcohol también te deshidrata, y la falta de agua es justo lo que forma las piedras.
El refresco y las bebidas azucaradas no cuentan como agua. Tomarlas seguido se ha relacionado con más piedras.
SI YA TUVISTE UNA
Si ya tuviste una piedra, tienes más probabilidad de tener otra. Si la expulsas, guárdala y llévasela a tu doctor. Hay varios tipos, y saber cuál es la tuya cambia lo que tienes que comer para que no vuelva.
CUÁNDO IR DE URGENCIA
Ve al doctor en ese momento si tienes un dolor fuerte en la espalda, el costado o la ingle, sobre todo si llega en oleadas. También si ves sangre en la orina, si tienes náuseas o vómito, o si no puedes orinar.
Y si al dolor se le suma fiebre o escalofríos, no esperes: puede haber una infección con la orina atrapada, y eso es una emergencia.
SÍGUEME. HAY MÁS COSAS DE TU CUERPO QUE NADIE TE EXPLICÓ.
