Así se forman las piedras en los riñones. Dile a tus hijos. Porque antes era cosa de señores de 50, y hoy muchos jóvenes de 20 llegan al hospital doblados del dolor. Comparte esta información con todas las personas que tengan hijos en casa.
Tus riñones filtran la sangre todo el día y sacan lo que sobra en la orina: agua y minerales disueltos, como calcio, oxalato y ácido úrico. Mientras haya suficiente agua, esos minerales van flotando y salen sin problema, como el azúcar disuelta en un vaso.
El problema empieza cuando hay poca agua. La orina se concentra, se pone oscura, y los minerales ya no caben disueltos: se juntan. Dos partículas se pegan y forman un cristal microscópico. Ese cristal se queda atorado en un rinconcito del riñón, y cada vez que pasa orina concentrada, se le pega otra capa, y otra. Semanas o meses después, ese grano invisible ya es una piedra: a veces del tamaño de un grano de arena, a veces de un chícharo. Y en el riñón no duele. Puedes traerla años sin saber.
El dolor llega cuando se mueve. Del riñón a la vejiga baja un tubo delgadísimo, el uréter, de unos 3 o 4 milímetros. Una piedra de arena pasa. Una más grande se atora, raspa la pared y tapa el paso; la orina se acumula atrás, el riñón se hincha y el tubo se contrae con fuerza tratando de empujarla. Ese es el cólico: un dolor que empieza en la espalda baja, baja hacia la ingle, viene en oleadas y no se quita con ninguna postura. Muchas mujeres que han pasado por los dos dicen que es peor que un parto. La mayoría de las piedras salen solas en días, con mucha agua y analgésicos, pero las que no pasan hay que romperlas con ondas o sacarlas.
¿POR QUÉ CADA VEZ MÁS JÓVENES?
Desde 1990, los casos en niños y adolescentes se han triplicado, y los que más las tienen son los de 12 a 17 años. Los médicos lo atribuyen a tres cosas que se juntan: poca agua, mucha sal y mucho procesado. La sal hace que el riñón tire más calcio a la orina, y ese calcio es de lo que están hechas la mayoría de las piedras. Y el refresco de cola se ha relacionado con más cristales en la orina hasta en jóvenes sanos.
¿QUÉ HACER?
Agua. Es lo que más funciona: de 2 a 3 litros al día, más si hace calor o hacen ejercicio. La prueba es sencilla: la orina tiene que salir clara o amarillo muy pálido; si está oscura, faltó agua. Menos sal: menos embutidos, frituras, sopas instantáneas y comida rápida. Refresco por agua, y si quieren sabor, agua con limón: el limón trae citrato, que estorba a los cristales para juntarse. Y si a alguien en la familia ya le dio una piedra, que la guarde y la lleve a analizar: saber de qué está hecha dice exactamente qué cambiar para que no vuelva.
MANDA ESTA INFORMACIÓN AL GRUPO DE WHATSAPP DE TU FAMILIA. SEGURO ALGUIEN AHÍ NO TOMA AGUA.
