El lugar más peligroso para un niño puede ser su cuarto. Si de un día para otro se encierra, se enoja cuando entras o se esconde para usar el teléfono, cuidado: podría estar siendo contactado por criminales que buscan reclutarlo.
Mándalo al grupo de WhatsApp de tu familia, para que todos estén pendientes.
Empieza en un videojuego o en redes sociales. Un amigo nuevo, más grande, le gana la confianza y después le ofrece trabajo: mucho dinero por algo fácil, como vigilar una calle o llevar un paquete. Se han documentado ofertas de hasta 2 mil pesos al día.
Casi nunca se los llevan a la fuerza. Se van solos y a escondidas, convencidos de que es un buen trabajo. Por eso la familia casi nunca se entera de la oferta.
Pon atención si, además del encierro, aparece dinero, ropa o un celular que no puede explicar, amigos nuevos que no conoces, deja la escuela o habla de irse a trabajar a otra ciudad.
Háblale antes de que le llegue la oferta. Explícale que si alguien le ofrece mucho dinero por algo fácil, es una trampa. Pregúntale con quién juega en línea. Y dile algo muy importante: que si ya le escribieron o ya aceptó algo, te lo puede contar sin miedo a un castigo. El miedo es lo que los hace callar.
Si te avisa que se lo están llevando, no esperes a ver si regresa: denuncia de inmediato al número de emergencias.
Qué hacer si descubres que ya lo contactaron
- Respira y mantén la calma antes de hablar con él. Si llegas gritando, lo más probable es que se cierre y deje de contarte.
- Siéntate a platicar en un lugar tranquilo, sin otros familiares alrededor. Dile que no está en problemas contigo y que lo que quieres es cuidarlo.
- Pídele que te enseñe los mensajes. Anota nombres de usuario, números de teléfono, apodos y lugares que le hayan mencionado.
- No borres las conversaciones ni bloquees todavía a esa persona. Esa información sirve cuando vas a denunciar.
- No le contestes al reclutador haciéndote pasar por tu hijo y no lo busques para enfrentarlo. Puedes poner en riesgo a toda tu familia.
- Avisa a otro adulto de confianza y a la escuela, para que más personas estén pendientes de él.
Errores que lo empujan más lejos
- Quitarle el celular de golpe y sin explicación. Puede conseguir otro a escondidas y tú pierdes la única ventana a lo que está pasando.
- Castigarlo o humillarlo frente a otros. Así aprende que contarte las cosas le trae problemas.
- Decirle «eso a ti no te va a pasar» o «eres un tonto por creerles». Él ya se siente culpable y lo que necesita es apoyo.
- Esperar a «ver si se le pasa». Estas ofertas no se quedan quietas: insisten y presionan.
- Cuidar solo al que mostró señales. Si tienes más hijos, sobrinos o nietos, habla también con ellos.
Cuándo marcar al 911 sin esperar
- Te dice que ya quedó de verse con alguien que conoció en línea.
- No llega a la hora acostumbrada y no contesta.
- Recibe amenazas contra él o contra su familia.
- Encuentras armas, paquetes que no sabe explicar o indicaciones para viajar a otra ciudad.
- Te cuenta que ya hizo algún «trabajo» y que le pidieron más.
Ten a la mano una foto reciente suya, la ropa que traía puesta y los datos de sus cuentas. Eso ayuda a que lo busquen más rápido.
Fíjate también en cómo se siente
Ser adolescente es difícil, y la presión de la escuela, la familia y los amigos es normal. Pero hay señales de que podría tener un problema de salud mental y necesitar ayuda:
- Se ve muy triste, desesperanzado o como si sintiera que no vale nada.
- Está molesto o muy preocupado casi todo el tiempo.
- Consume alcohol o drogas.
- Lastima a otras personas o destruye cosas ajenas.
- Hace cosas imprudentes que podrían lastimarlo a él o a otros.
Estos problemas son reales, duelen y a veces son graves, pero pueden tratarse. Un muchacho que se siente así puede ser más fácil de convencer por alguien que le promete dinero y respeto. Si notas estas señales, no las dejes pasar: habla con él, acércate al consejero escolar o llévalo con un profesional de la salud. Pedir ayuda a tiempo también es una forma de protegerlo.
