Muchos no aguantarían ni un día aquí. En invierno el termómetro baja de -40°C, un frío en el que la piel expuesta se congela en pocos minutos. Pero 300 mil personas viven en este lugar, y esto es lo que tienen que hacer para sobrevivir. Bienvenido a Yakutsk, Rusia, la ciudad más fría del mundo.
¿QUÉ TAN FRÍO ES?
Yakutsk está en Siberia, a unos 450 km del Círculo Polar Ártico. Su récord es de -64°C, y el invierno no es una racha: la temperatura promedio se mantiene bajo cero durante siete meses. En enero de 2026 llegó a -45°C y las escuelas cerraron; los niños tomaron clases en línea. En pleno invierno hay menos de cuatro horas de luz al día, y el aliento de toda la ciudad forma una niebla de hielo que puede reducir la visibilidad a 5 metros.
¿CÓMO SOBREVIVEN?
La regla número uno es vestirse por capas. Una residente lo resume así: suéter, chamarra ligera, abrigo ártico encima, gorro de lana, bufanda, guantes y botas de piel de reno. Las botas normales se congelan en minutos.
Nadie pasa mucho tiempo afuera. Salen con termo de té caliente y hacen paradas frecuentes para entrar en calor; hasta las paradas de autobús tienen calefacción.
Los autos se dejan encendidos, a veces toda la noche, porque un motor apagado a -40°C ya no vuelve a arrancar.
Los edificios están montados sobre pilotes clavados en el permafrost, la tierra que nunca se descongela. Si se construyera directo sobre el suelo, el calor de la casa derretiría el hielo y el edificio se hundiría.
El mercado funciona al aire libre sin refrigeradores: el pescado se vende como bloques de hielo parados y la leche se compra por kilo, no por litro.
¿QUÉ NOS ENSEÑA?
Lo que dicen los locales es que el frío no se vence, se respeta: te adaptas o sufres. Y las tres reglas que aplican ahí sirven en cualquier ola de frío: capas en vez de una sola prenda gruesa, cubrir manos, orejas y cara, que es donde primero llega la congelación, y limitar el tiempo afuera aunque te sientas bien, porque el entumecimiento engaña.
Esta información es general; ante señales de hipotermia o congelación, busca atención médica.
Hipotermia y congelación: cómo se ven
- Hipotermia leve: temblor intenso, torpeza, habla arrastrada, confusión. Grave: el temblor desaparece, hay somnolencia y pérdida de la conciencia. Que deje de temblar no es buena señal: es peor.
- Congelación: primero hormigueo y dolor, después la piel se pone blanca o grisácea, dura y sin sensibilidad. Ataca dedos, orejas, nariz y mejillas.
- Qué hacer: a un lugar cálido, quitar la ropa mojada, envolver en cobijas incluida la cabeza, y bebidas tibias y dulces solo si está consciente.
- Qué NO hacer: frotar la piel congelada —ni con nieve—, aplicar calor directo de estufa o fuego, ni dar alcohol: dilata los vasos y hace perder más calor.
- Y si hay hipotermia grave: mover a la persona lo menos posible y llamar a emergencias.
El frío también mata en México
No hacen falta -40 °C. Cada temporada invernal hay muertes por hipotermia en el norte y en las zonas altas del país, y sobre todo por algo evitable: intoxicación por monóxido de carbono al usar braseros, anafres, calentadores de gas o el carbón dentro de habitaciones cerradas. El monóxido no huele ni se ve. Sus señales son dolor de cabeza, náusea, mareo y sueño en varias personas de la misma casa a la vez. Si eso ocurre: abrir puertas y ventanas, salir todos al aire libre y llamar al 911.
Las reglas del frío, aquí y en Siberia
- Capas, no una sola prenda gruesa: la de adentro que no sea de algodón si vas a sudar, en medio algo que aísle, y afuera algo que corte el viento.
- Cubrir cabeza, orejas, cuello y manos, que es por donde más calor se pierde y donde primero llega la congelación.
- Nada mojado encima: la ropa húmeda multiplica la pérdida de calor.
- Come y bebe: el cuerpo genera calor con energía; el alcohol da sensación de calor y hace exactamente lo contrario.
- Vigila a los más vulnerables: bebés, adultos mayores y personas en situación de calle. La mayoría de las muertes por frío ocurre en casas sin calefacción, no en la montaña.
Fuentes: CDC — hipotermia y congelación; Protección Civil (México) — temporada invernal e intoxicación por monóxido de carbono.
