Las niñas de 10 a 14 años son a las que más intentan llevarse. Soy maestro, y esto es lo que les enseñaría a todas mis alumnas.
Pásale esto por WhatsApp a quien tenga hijas en casa.
QUE NO SEA AMABLE
A las niñas les enseñamos a ser educadas con los adultos. Y justo con eso cuenta quien se las quiere llevar.
Las niñas que lograron escapar no se quedaron calladas ni fueron amables: gritaron, corrieron, se soltaron.
Dile a tu hija que si un adulto la incomoda, tiene permiso de decir “no” fuerte, alejarse y gritar “¡No lo conozco!”. Así la gente de alrededor entiende que no es su papá ni su tío. Nadie la va a regañar por eso.
SI LE PIDEN AYUDA
“Ayúdame a llegar a mi carro, me duele mucho.” “Tráeme mi medicina, está en la camioneta.” “¿Me ayudas a buscar a mi perrito?”
Enséñale esta regla: un adulto que de verdad necesita ayuda se la pide a otro adulto, no a una niña.
Su respuesta es: “Voy por alguien que le ayude”. Y se va a donde haya gente: la tienda, la escuela, un guardia. Nunca a un carro, a un estacionamiento ni a una casa.
SI LE DICEN “TU MAMÁ ME MANDÓ”
“Tu abuelita se puso mal, tu mamá me mandó por ti.” Y hasta le llevan su comida favorita.
Que sepan lo que le gusta o cómo se llama no prueba nada. Su nombre puede venir en la mochila o en sus redes.
Pónganse de acuerdo en una palabra clave que solo sepa la familia. Si quien llega por ella no la sabe, no se va. Se queda en la escuela y pide que te llamen. Esto aplica también si llega un vecino, un conocido o un familiar que tú no avisaste.
SI LE HABLAN DESDE UN CARRO
La trampa más común es hacerle preguntas: por una calle, por una dirección, por alguien. Y en la mayoría de los casos, la persona va en un carro.
Dile que no se acerque a la ventana, aunque le hablen muy amable. Que no conteste, o que conteste desde lejos, y que camine en sentido contrario a donde va el carro: así tiene que dar la vuelta para seguirla.
SI LE OFRECEN ALGO
Llevarla a su casa, dinero, dulces, un celular, ver unos cachorritos. Lo que le ofrezcan es la carnada.
Y si alguien insiste o le dice “nadie se va a enterar”, ya sabe que algo está mal. Un adulto que le pide a una niña guardar un secreto es una alerta, y eso se le cuenta a mamá.
CUÁNDO PASA MÁS
1 de cada 3 intentos pasa entre las 2 y las 7 de la tarde, a la hora en que salen de la escuela y hay menos adultos al pendiente. Si se puede, que camine acompañada y por calles con gente, no por atajos.
CÓMO ENSEÑÁRSELO SIN ASUSTARLA
Pregúntale como si fuera un juego: “¿Qué harías si alguien te dice que yo lo mandé?”. Que lo conteste en voz alta y que practique el “¡No lo conozco!”. Lo que se practica en casa sale solo cuando se necesita.
Esto también va para los hijos: a ellos también lo intentan. Y sirve a cualquier edad, no solo de 10 a 14.
SÍGUEME PARA QUE NO SE TE PASE EL SIGUIENTE CONSEJO PARA TUS HIJOS.
