Así se baja el riesgo de cáncer de verdad. No te dejes engañar por videos falsos: no hay un remedio mágico ni trucos. Estos 7 puntos sí ayudan.
Mándalo al grupo de WhatsApp de tu familia.
1. LAS VACUNAS
Hay dos vacunas que previenen cáncer. La del virus del papiloma protege contra el cáncer de cuello de la matriz y otros, y se pone a niñas y niños. La de la hepatitis B protege el hígado. Revisa que tus hijos las tengan.
2. LOS ESTUDIOS A TIEMPO
El papanicolau o la prueba del virus del papiloma encuentran cambios antes de que se vuelvan cáncer, y se quitan. Lo mismo el estudio de colon, que se recomienda desde los 45 o 50 años: encuentra bolitas que todavía no son cáncer y las saca. Esos estudios no solo lo detectan; lo evitan.
3. NO FUMAR
Es lo que más cáncer evita, por mucho. No solo de pulmón: también de boca, garganta, vejiga y páncreas. Y nunca es tarde: desde que lo dejas, el riesgo empieza a bajar.
4. MENOS ALCOHOL
Esta casi nadie la sabe. El alcohol está ligado al cáncer de boca, garganta, hígado, colon y mama. No hay una cantidad que sea totalmente segura: entre menos, mejor.
5. EL PESO
No es que el azúcar alimente el cáncer. Lo que pasa es que el sobrepeso sí está ligado a varios tipos, como el de colon, el de mama después de la menopausia y el de matriz. Por eso el refresco y el pan dulce sí cuentan, pero por el peso.
6. MOVERTE
Caminar 30 minutos al día baja el riesgo de cáncer de colon y de mama. No tiene que ser gimnasio: caminar rápido ya cuenta.
7. CUIDARTE DEL SOL
Bloqueador, sombrero y sombra en las horas de más sol. Y nada de camas para broncearse. El cáncer de piel es de los más fáciles de prevenir.
Lo que no sirve: el limón, el bicarbonato, el agua alcalina ni los frascos que prometen limpiarte por dentro.
La Organización Mundial de la Salud calcula que hasta 4 de cada 10 casos de cáncer se podrían evitar.
Ninguno de estos puntos te garantiza que nunca te va a dar, pero juntos te bajan mucho el riesgo.
HAY MÁS COSAS COMO ESTA QUE NADIE TE EXPLICÓ. SÍGUEME.
Por qué no esperar a tener molestias
Muchos cánceres no dan síntomas al principio, como el de colon y recto. Cuando aparecen los síntomas, el cáncer quizá ya se extendió a otras partes del cuerpo. Por eso las pruebas de detección se hacen cuando te sientes bien: encuentran el cáncer temprano, cuando suele ser más fácil de tratar.
Quién debe poner más atención
Cualquier persona puede tener cáncer de colon y recto, pero el riesgo sube si:
- Tienes más edad, porque el riesgo crece con los años.
- Ya tuviste este cáncer o lo tuvo alguien de tu familia.
- Te encontraron pólipos (pequeños crecimientos en el intestino) que se veían anormales.
- Tienes colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn desde hace 8 años o más.
- Tomas 3 o más bebidas alcohólicas al día, fumas o tienes obesidad.
El cáncer de cuello de la matriz es más común después de los 30 años, y el de próstata, después de los 50. Si estás en alguno de estos grupos, coméntalo con tu médico.
Lo que pocos saben del virus del papiloma
El virus del papiloma de alto riesgo es muy común. Se pasa por contacto de piel con piel, casi siempre durante las relaciones sexuales. La mayoría de las personas no tiene síntomas y no sabe que lo tiene. Por lo general el cuerpo lo elimina en uno o dos años. Pero si la infección dura muchos años, puede cambiar las células del cuello de la matriz hasta volverlas cáncer. Por eso la prueba sirve aunque te sientas sana.
Qué hacer si un estudio sale alterado
- Mantén la calma. Una prueba de detección solo indica que podría haber cáncer; no es un diagnóstico.
- Pregúntale a tu médico qué otros estudios necesitas para saber si hay cáncer y qué tan avanzado está.
- Si es la prueba de sangre de la próstata, recuerda que puede salir alta por otras causas, como una próstata agrandada, otros problemas comunes de la próstata o algunos medicamentos.
