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Salud y cuerpo

5 señales de derrame cerebral que todos deberíamos saber

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
5 señales de derrame cerebral que todos deberíamos saber

5 señales del derrame cerebral que todos deberíamos saber.

Soy paramédico, y en un derrame cerebral no hay nada más importante que el tiempo. Cada minuto que pasa se mueren neuronas y no regresan. El problema es que la gente no lo reconoce. Estas son las 5 señales de derrame cerebral que todos deberíamos saber.

Mándale esto por WhatsApp a quien cuide a un adulto mayor.

Todas tienen algo en común: llegan de golpe. La persona estaba bien y, de un momento a otro, ya no.

  1. SE LE CAE UN LADO DEL CUERPO

La cara se le cae de un lado. Pídele que sonría. Si de un lado de la boca no sube, es una señal.

Pídele también que levante los dos brazos al frente. Si uno se le va para abajo o no lo puede sostener, es otra señal de pérdida de fuerza. Y le puede pasar en la pierna, o puede sentir dormido todo ese lado.

¿Por qué de un solo lado? Porque cada mitad del cerebro controla principalmente el movimiento del lado contrario del cuerpo. Si se daña esa zona, el lado contrario puede dejar de responder.

2. HABLA RARO O NO ENTIENDE

Habla raro, arrastra las palabras, dice cosas sin sentido o no se le entiende. Pídele que repita una frase sencilla, como “Hoy es un buen día”.

Fíjate también si te entiende a ti. A veces la persona habla, pero no entiende lo que le dices, o de repente se ve confundida.

3. DEJA DE VER

De repente ve borroso, ve doble o pierde la vista de un ojo. O deja de ver todo lo que tiene de un lado.

4. PIERDE EL EQUILIBRIO

De repente no puede caminar derecho, se va de lado, se marea fuerte o no coordina las manos.

Esta se puede pasar por alto. Hay eventos cerebrales que no le tuercen la cara, ni le tumban el brazo, ni le cambian el habla: pueden afectar principalmente el equilibrio o la vista. Por eso estas 2 señales también cuentan.

5. UN DOLOR DE CABEZA COMO NUNCA

Dolor fuerte que llega de golpe, como nunca antes en la vida. No es la migraña de siempre. Puede ser la señal de que una arteria se rompió.

CON UNA SOLA, LLAMA

Con una sola de estas señales nuevas y repentinas, llama al número de emergencias. En México, al 911. No esperes a ver si se le pasa.

Cuando un coágulo tapa una arteria grande, se estima que el cerebro puede perder casi 2 millones de neuronas por minuto sin tratamiento.

No le des nada de tomar y anota la hora exacta en que empezó. Es de lo primero que te van a preguntar en el hospital, porque la medicina que deshace los coágulos se utiliza habitualmente dentro de las primeras 4 horas y media. En algunos casos puede usarse después, según los estudios.

Pero no esperes a que se cumpla ese tiempo. Llama desde la primera señal.

QUÉ DECIR AL PEDIR AYUDA Y AL LLEGAR A URGENCIAS

Es la queja que más nos repiten: llegaron a urgencias, les dijeron que era estrés, una contractura o un dolor de cabeza, y los pusieron a esperar.

Por eso, desde la primera frase, dilo claro:

“Creo que es un derrame cerebral.”

“Empezó de golpe a tal hora.”

Y lo que viste

“Se le cayó la cara, no puede levantar el brazo, habla raro.”

Si despertó así, di: “La última vez que estaba bien fue a tal hora”, y también a qué hora descubriste los síntomas.

Si toma medicina para adelgazar la sangre, dilo también. Eso cambia lo que le pueden poner.

Puedes preguntar: “¿Necesita activarse Código Cerebro?”. En el IMSS existe ese protocolo para atender rápidamente la sospecha de un infarto cerebral.

Si te ponen a esperar, insiste con calma en que son síntomas nuevos y repentinos y pide valoración urgente. Si cualquier señal empeora, avisa en ese momento y pide que lo vuelvan a valorar.

¿Y SI DESPERTÓ ASÍ?

Pasa más de lo que crees: se estima que alrededor de 1 de cada 4 o 5 eventos se descubre al despertar.

Ahí es fundamental saber la última vez que estaba bien. Muchas veces, cuando se fue a dormir. Dile al médico esa hora y la hora en que lo encontraste con síntomas.

Y aunque hayan pasado horas, ve. Según el caso y los estudios, hay tratamientos que se pueden hacer más tarde, como sacar el coágulo con un tubito delgado que meten por una arteria.

¿Y SI SE LE QUITÓ SOLO?

A veces las señales duran unos minutos y desaparecen. Es fácil pensar que ya pasó, pero puede ser un ataque isquémico transitorio, lo que mucha gente llama un “mini derrame”.

Es una advertencia de que puede ocurrir un evento cerebral más grave. No significa que necesariamente vaya a pasar, pero sí que necesita atención urgente.

El riesgo es especialmente alto al principio. De los eventos cerebrales que ocurren en los 90 días después de un ataque transitorio, casi la mitad sucede en los primeros 2 días.

Aunque ya se le haya quitado, al hospital de inmediato. No canceles la ayuda.

LO QUE NO TIENES QUE HACER

No le des aspirina por tu cuenta. Es de lo que más nos escriben, y puede ser peligroso.

Hay eventos cerebrales por un coágulo que tapa una arteria, y otros por una arteria que se rompe y sangra. Por fuera pueden parecerse. Para distinguirlos se necesitan estudios de la cabeza en el hospital, como una tomografía.

La aspirina hace que la sangre forme coágulos con menos facilidad. Si hay un sangrado, puede empeorarlo. Y tampoco es el medicamento que disuelve un coágulo en esta emergencia.

En el mundo, cerca de 1 de cada 3 eventos cerebrales es por sangrado. Por eso, deja que el personal médico decida qué medicamento necesita.

No le des agua, ni comida, ni pastillas por la boca. Un derrame puede afectar la capacidad para tragar, y lo que le des se le puede ir a los pulmones.

No le piques los dedos ni las orejas con una aguja. Es una cadena que circula desde hace años, y es falsa. No trata el problema en el cerebro y te quita minutos.

Y no lo acuestes a dormir para ver si se le pasa.

MIENTRAS LLEGA LA AYUDA

Que se quede quieto, sentado o acostado en una posición cómoda y segura. Evita que camine si está débil o pierde el equilibrio. Aflójale la ropa apretada.

Si vomita o está muy adormilado, pero respira normalmente, colócalo de lado para ayudar a mantener libre la vía respiratoria. Vigila cómo respira.

Junta sus medicinas, o tómales foto, para enseñárselas al médico.

Quítale el seguro a la puerta y, si hay alguien más contigo, que salga a recibir a la ambulancia.

Si pierde el conocimiento y no respira normalmente, o solo jadea, empieza la reanimación y sigue lo que te digan por teléfono.

SI ESTÁS SOLO

Si te pasa a ti, llama al número de emergencias antes que a cualquier otra persona. Empieza por decir tu dirección.

No manejes. En el camino puedes perder la vista, la fuerza o el equilibrio.

Si puedes hacerlo sin arriesgarte a caer, quítale el seguro a la puerta. Siéntate o acuéstate en un lugar seguro y mantén el teléfono contigo, en altavoz.

Si vives solo, prepárate desde antes. Trae el teléfono contigo, no cargándose en otro cuarto. Y acuerda con alguien un mensaje diario: si un día no llega, que te busque.

¿AMBULANCIA O LO LLEVO YO?

La primera opción es pedir una ambulancia. Los paramédicos empiezan a atenderlo en el camino y pueden avisar al hospital para que se prepare.

Si el servicio de emergencias confirma que no hay ambulancia disponible o que habrá una demora importante, pide orientación sobre la alternativa de traslado más rápida y segura y a qué hospital acudir.

Si no logras comunicarte y no tienes otra opción, busca que otra persona lo lleve a un hospital con urgencias. El paciente no debe manejar.

Conviene saber desde antes cuál hospital de tu zona atiende estos casos y tiene tomografía. Ese estudio ayuda a decidir el tratamiento específico; una clínica sin ese equipo puede necesitar trasladarlo.

¿DERRAME, EMBOLIA, INFARTO O TROMBOSIS?

En México le decimos derrame o embolia a muchas cosas. En otros países le dicen ACV, accidente cerebrovascular, o ictus. Hay 2 tipos principales.

Cuando un coágulo tapa una arteria y daña el cerebro por falta de circulación, es un infarto cerebral. Si el coágulo se formó ahí mismo, le dicen trombosis. Si llegó desde otra parte del cuerpo, embolia.

Cuando un vaso se rompe y sangra, es un evento hemorrágico: lo que, de forma más precisa, llamamos derrame cerebral.

Para ti, en tu casa, lo importante es reconocer las señales y pedir ayuda. No necesitas saber cuál de los dos es para actuar.

¿Y SI ES PARÁLISIS FACIAL?

Una cara chueca también puede deberse a una parálisis de Bell, que afecta al nervio que mueve la cara.

Pero no puedes distinguirla de un evento cerebral solo por ver la boca torcida. El médico necesita revisar a la persona y, según el caso, hacer estudios.

Por eso, si la cara se le cae de repente, trátalo como una posible emergencia cerebral hasta que un médico lo valore.

TAMBIÉN LES DA A LOS JÓVENES

También puede pasarle a alguien de 20, 30 o 40 años.

En los jóvenes, una causa importante es una lesión en la pared de una arteria del cuello. Puede ocurrir después de un choque o un golpe, aunque también puede aparecer sin un traumatismo importante.

También pesan la presión alta que nadie se ha medido, la diabetes, el cigarro, algunas drogas y ciertos problemas del corazón.

En las mujeres hay riesgos particulares durante el embarazo y las semanas después del parto. Algunos anticonceptivos con estrógeno también pueden aumentar el riesgo, especialmente si fuman.

Y hay quien tiene, sin saberlo, una arteria debilitada o vasos mal formados en el cerebro, que pueden romperse.

En una persona joven, los síntomas pueden confundirse con migraña, con un mareo o hasta con los efectos del alcohol. Por eso, si eres joven y te pasa, di lo mismo que cualquiera: empezó de golpe, y a tal hora.

PARA QUE NO TE PASE

Muchos eventos cerebrales se pueden prevenir. Lo que más pesa es la presión alta, y casi nunca da síntomas: puedes tenerla años sin sentir nada. Mídetela aunque te sientas bien.

También pesan la diabetes, el cigarro, el sobrepeso y no moverse. Si ya tienes tratamiento para la presión, la diabetes o el colesterol, síguelo como te lo indicaron.

Una sola señal basta. Anota la hora y llama.

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