Porque tú te cuidas, tomas vitaminas y dejas el café para que el bebé nazca bien, y la mitad de ese bebé la pone él. Comparte esta información con todas las personas que estén planeando tener bebes.
Y no es solo para embarazarse: un espermatozoide con el ADN dañado también se relaciona con abortos tempranos y con problemas en el embrión. Lo bueno es que un espermatozoide tarda unos 74 días en formarse, así que lo que él cambie hoy se nota en 3 meses. Estos son los 5 hábitos, del que más daña al que menos se sabe.
EL CIGARRO Y EL VAPE
Es el enemigo número uno. Los tóxicos del tabaco viajan por la sangre hasta los testículos, bajan la cantidad de espermatozoides, los hacen más lentos y les rompen el ADN. Y no hace falta que fume él: el humo de segunda mano también cuenta. Si deja de fumar, en 3 meses la mejora ya se mide.
LA TESTOSTERONA Y LOS ESTEROIDES DEL GIMNASIO
Este es el que casi nadie sabe, y el más grave. Cuando un hombre se inyecta testosterona o anabólicos "para verse mejor", el cerebro cree que ya hay de sobra y le manda a los testículos que dejen de trabajar. Resultado: dejan de producir espermatozoides, a veces hasta cero. Muchos lo descubren cuando llevan 2 años intentando embarazarse. Casi siempre se recupera al dejarlo, pero puede tardar meses o años, y a veces no.
EL CALOR
Los testículos están afuera del cuerpo por una razón: necesitan estar 2 o 3 grados más fríos. La laptop sobre las piernas, el jacuzzi, el sauna, el bóxer apretado, las horas sentado en el carro y el trabajo con calor (panaderos, soldadores, herreros) los "cocinan" poco a poco. No se nota ese día; se nota en el análisis 3 meses después.
EL ALCOHOL DE TODOS LOS DÍAS
Una cerveza el fin de semana no hace nada. El problema es la diaria: el alcohol constante baja la testosterona, sube los estrógenos y deforma los espermatozoides. Y la mariguana, que muchos creen inofensiva, también baja la cantidad y la movilidad.
LA PANZA
La grasa abdominal funciona como una glándula: convierte la testosterona en estrógeno. Por eso los hombres con obesidad tienen más probabilidad de tener pocos espermatozoides o ninguno. No es cuestión de báscula, es de cintura: bajar la panza con caminar y comer mejor se traduce en mejor esperma. Ojo, el ejercicio extremo sin descanso también daña; lo que sirve es el moderado.
Y el que está en duda: el celular en la bolsa del pantalón. Hay estudios que ven menos movilidad y otros que no; no está confirmado, pero si van a intentar un bebé, no cuesta nada traerlo en otro lado.
Si llevan más de un año intentando y ella ya se hizo todos los estudios, lo que sigue es un análisis de esperma. Es una muestra, es barato, y la mitad de las veces que una pareja no logra embarazarse, la causa está en él.
