Todos te felicitan cuando nace tu primer bebé, pero casi nadie te dice que muchas lloran a escondidas en el baño, preguntándose si lo están haciendo bien.
EL BEBÉ LLORA Y NO SABE POR QUÉ
Le dio de comer, lo cambió, lo cargó, y sigue llorando. Un bebé sano puede llorar de 1 a 2 horas al día, y algunos más. No es que ella lo esté haciendo mal. Si se desespera, que lo acueste boca arriba en su cuna, salga del cuarto, respire y regrese en 10 o 15 minutos. Nunca, por nada, hay que sacudir a un bebé: aunque sea unos segundos, le puede dañar el cerebro para siempre.
SE SIENTE SOLA AUNQUE LA CASA ESTÉ LLENA
Todos vienen a ver al bebé, cargarlo y tomarle fotos. Casi nadie le pregunta a ella si ya comió o si quiere bañarse. La mejor visita es la que llega con comida y se lleva los trastes.
TODOS OPINAN, Y NADIE SE PONE DE ACUERDO
La suegra dice una cosa, la mamá otra y las redes otra. Ante la duda, lo que diga el pediatra.
TIENE MIEDO TODO EL TIEMPO
Se levanta a ver si respira. Es normal, y hay algo que sí lo protege mientras duerme: boca arriba, en su cuna, en un colchón firme, sin almohadas, cobijas sueltas ni peluches.
EXTRAÑA SU VIDA DE ANTES, Y SE SIENTE CULPABLE
Extrañar dormir, salir o tener tiempo para ella no quiere decir que no ame a su bebé. Lo ama, y aun así extraña: eso no la hace mala madre.
Ninguna lo dice porque parece que se está quejando de lo que más quería. No se está quejando: está aprendiendo, y nadie nace sabiendo.
Tristeza de los primeros días o depresión posparto
Llorar sin saber por qué, sentirse ansiosa, agotada o rebasada es común en las dos primeras semanas después del parto. Se le llama tristeza posparto y casi siempre se quita sola.
Si pasan más de dos semanas y sigue igual, o lo que siente es muy intenso, puede ser depresión posparto. Es una enfermedad, no es culpa de ella y tiene tratamiento. Puede empezar en cualquier momento del primer año; lo más común es entre 4 y 8 semanas después del parto. Estas son señales de que ya no es solo cansancio:
- Tristeza o sensación de vacío casi todo el día.
- No poder dormir ni cuando el bebé duerme.
- Poco interés por el bebé, o dudar todo el tiempo de poder cuidarlo.
- Alejarse de la familia y los amigos.
- Miedo de quedarse sola con el bebé.
Señales del cuerpo que son urgencia
Sangrar como una regla durante casi seis semanas es normal. Lo que sigue no lo es, y puede aparecer hasta un año después del parto. Llévala a urgencias o llama al 911, y avisa que tuvo un bebé en el último año, si tiene:
- Sangrado que empapa una toalla o más en una hora.
- Fiebre de 38 °C o más.
- Dolor de cabeza que no se quita o va empeorando, mareos, desmayos o cambios en la vista.
- Dificultad para respirar, dolor en el pecho o latidos muy rápidos.
- Hinchazón, enrojecimiento o dolor en una pierna o un brazo.
- Hinchazón fuerte de manos o cara.
- Pensamientos de hacerse daño o de hacerle daño al bebé.
Ver u oír cosas que no existen, o estar muy confundida, también es una emergencia: llama al 911.
Cómo ayudarla de verdad
- Anímala a hablar con su médico y acompáñala a la cita. Que no falte a su revisión después del parto: ahí también se detecta la depresión.
- Hazte cargo de tareas concretas y cuida al bebé un rato para que ella duerma.
- Escúchala sin regañarla ni compararla.
- Si dice que ha pensado en hacerse daño, no la dejes sola y pide ayuda en ese momento.
En México, la Línea de la Vida atiende gratis las 24 horas, todos los días, en el 800 911 2000. Contesta un profesional de salud mental y orienta sobre depresión, ansiedad y crisis emocionales.
