5 cosas en tu casa que aumentan el riesgo de cáncer y qué puedes hacer. Envía esta información al grupo de WhatsApp de tu familia; puede evitar que alguien cometa este error.
Calentar la comida en un recipiente de plástico. Dejar la sartén en la lumbre hasta que humea. Cocinar con la ventana cerrada. Son cosas que hacemos todos los días sin pensar, y algunas están relacionadas con cáncer. No hace falta cambiar toda tu casa: con 5 ajustes bajas el riesgo para ti y tus hijos.
1. COMIDA CALIENTE EN PLÁSTICO
Muchos plásticos tienen sustancias llamadas BPA y ftalatos. Cuando el plástico se calienta, las suelta en la comida. Estas sustancias alteran las hormonas del cuerpo, y por eso los especialistas recomiendan reducirlas, sobre todo en niños y embarazadas.
Qué hacer: antes de calentar, pasa la comida a un plato de vidrio, cerámica o un traste de peltre. No calientes en el microondas recipientes que no digan que son aptos. No rellenes botellas desechables con agua caliente ni las dejes al sol en el carro o la ventana. Si un recipiente ya está rayado, opaco o deformado, úsalo para guardar cosas secas, no comida.
Mito: "si no se derrite, no pasa nada". Falso. El plástico suelta sustancias mucho antes de deformarse.
2. LA SARTÉN QUE HUMEA
La sartén antiadherente no da cáncer por usarla. El recubrimiento aguanta bien las temperaturas normales de cocina. El problema es cuando la dejas vacía en la lumbre alta hasta que humea: ese humo irrita los pulmones y causa un cuadro parecido a la gripe, con fiebre y escalofríos. Es tan tóxico que mata a los pájaros de la casa.
Qué hacer: nunca calientes la sartén vacía. Usa fuego medio. Si empieza a humear, retírala y abre la ventana. Si el antiadherente ya se está despegando en pedazos grandes, cámbiala cuando puedas; mientras, no la uses a fuego alto.
Mito: "la sartén rayada da cáncer". No está comprobado. Los pedacitos que se desprenden pasan por el cuerpo sin absorberse. Lo que hay que evitar es el humo, no la rayadura.
3. EL HUMO DENTRO DE LA CASA
Esta es la más importante de la lista. El humo del cigarro es la causa número uno de cáncer de pulmón, y también daña a quien lo respira sin fumar. El humo de leña, carbón y el que se hace al freír contiene partículas tan pequeñas que entran hasta el fondo del pulmón. Respirarlo todos los días durante años se relaciona con cáncer de pulmón, sobre todo en las mujeres que cocinan y en los niños que están en la cocina.
Qué hacer: nadie fuma dentro de la casa, ni en el baño, ni con la ventana abierta. Si cocinas con leña o carbón, hazlo con la puerta y las ventanas abiertas, o afuera, y si puedes, con una chimenea o tubo que saque el humo. Que los niños no estén en la cocina mientras hay humo. Si notas que toses seguido, te arden los ojos o tus hijos se enferman mucho de gripa y tos, es señal de que el humo no está saliendo bien.
4. LO QUE HUELE A NUEVO
Los muebles de aglomerado, los pegamentos, las pinturas y los solventes sueltan gases invisibles. Dos de ellos, el formaldehído y el benceno, están confirmados como causa de cáncer, sobre todo leucemia, que es cáncer de la sangre. Ese olor a pintura nueva o a mueble recién comprado es justo eso.
Qué hacer: cuando compres un mueble nuevo, déjalo unos días con la ventana abierta antes de meterlo al cuarto donde duermen. Si pintas, abre todo y no duermas ahí esa noche. Guarda la gasolina, el thinner y los pegamentos fuera de la casa, nunca en el cuarto ni en la cocina. Y nunca quemes basura ni plástico cerca de la casa.
Señal de alarma: dolor de cabeza, ardor en ojos o nariz cuando estás en un cuarto. Sal y ventila.
- RADÓN, EL GAS QUE NO SE VE
El radón es un gas que sale del suelo. No se ve ni huele. Se mete a la casa por grietas y se acumula en los cuartos a nivel del piso, sobre todo si están cerrados. Es la segunda causa de cáncer de pulmón después del cigarro. Y si alguien fuma y además respira radón, el riesgo se multiplica.
No en todas las zonas hay radón; depende del suelo. La única forma de saberlo es con una prueba. En Estados Unidos se compra barata en ferreterías. Donde no hay prueba, lo que protege es lo mismo que en todo lo demás: ventilar. Abre ventanas todos los días, aunque sea unos minutos, sobre todo en los cuartos de planta baja donde se duerme.
CUÁNDO IR AL MÉDICO
Tos que dura más de 3 semanas. Tos con sangre. Falta de aire al hacer cosas que antes hacías bien. Dolor de pecho que no se quita. Bajar de peso sin explicación. Y en niños, infecciones de pulmón repetidas. Si además fumas o llevas años cocinando con leña, no lo dejes pasar.
Nada de esto requiere comprar algo. Ventila, no calientes comida en plástico, no dejes la sartén humear y saca el humo de la casa. Con eso ya estás protegiendo a tu familia.
Esta información es educativa y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante una emergencia, llama al 911 o al número de emergencias de tu país.
