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4 señales de cáncer de mama que la mayoría de las mujeres ignora

Revisado por Dr. José Rubio Soto

El cáncer de mama casi nunca aparece de golpe. Tu cuerpo muestra señales, muchas veces meses antes del diagnóstico, pero la mayoría de las mujeres no sabe identificarlas o las deja pasar pensando que no es nada. Hoy te comparto las cuatro señales de cáncer de mama que nunca debes ignorar, cómo hacerte el autoexamen correctamente y a qué edad empezar con las mamografías. Esta información puede salvar una vida.

SEÑAL UNO: CAMBIO EN LA FORMA O EL TAMAÑO DE UN SENO

Nadie conoce tu cuerpo mejor que tú. Si notas que un seno se ve diferente, más caído, más grande o con una forma que antes no tenía, no lo dejes pasar. Los senos no son perfectamente simétricos y eso es normal, pero un cambio nuevo, que antes no estaba, sí es motivo de revisión.

SEÑAL DOS: PIEL CON HOYITOS O ENROJECIDA

Si la piel del seno se ve hundida en algunas zonas, con textura de cáscara de naranja, o presenta un enrojecimiento que no se quita, es una señal de alerta. Ese aspecto de piel de naranja puede indicar que algo está pasando debajo de la piel y necesita valoración médica pronto.

SEÑAL TRES: PEZÓN HUNDIDO O CON LÍQUIDO

Si tu pezón siempre apuntó hacia afuera y de pronto empieza a hundirse o retraerse, revísalo. Lo mismo si sale líquido sin que estés lactando, especialmente si es transparente o con sangre. También pon atención a costras, descamación o comezón persistente en el pezón que no mejora.

SEÑAL CUATRO: BULTO EN EL SENO O EN LA AXILA

Es la señal más conocida, pero muchas mujeres solo revisan el seno y olvidan la axila. El cáncer de mama a veces se detecta primero ahí, como un ganglio inflamado o una bolita que no duele. Que no duela no significa que no sea importante: muchos bultos cancerosos no causan dolor al inicio.

CÓMO HACERTE EL AUTOEXAMEN

Hazlo una vez al mes. Si menstrúas, el mejor momento es entre el día cinco y el siete después de iniciar tu periodo, cuando los senos están menos sensibles. Primero, frente al espejo, observa forma, tamaño y piel, con los brazos abajo y luego arriba. Después, acostada o en la ducha, recorre todo el seno con las yemas de los dedos, con movimientos circulares, cubriendo desde la clavícula hasta debajo del seno, y de la axila hacia el centro del pecho. Presiona suave, medio y profundo. Al final, aprieta ligeramente el pezón para ver si sale líquido. El objetivo es simple: conocer tu normalidad para detectar cualquier cambio.

LA MAMOGRAFÍA: TU MEJOR ALIADA

El autoexamen ayuda, pero no sustituye los estudios. A partir de los 40 años, las guías internacionales de salud recomiendan una mamografía cada uno o dos años, porque puede detectar el cáncer antes de que se sienta cualquier bulto. Si tienes antecedentes familiares directos de cáncer de mama, tu médico puede indicarte empezar antes. Detectado a tiempo, el cáncer de mama tiene altas probabilidades de curación, y esa es la razón de todo esto: llegar temprano.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración médica. Si notas cualquier cambio en tus senos, acude con tu mastólogo o ginecólogo de confianza.