Soy psicóloga y muchas veces la hermana que siempre está para todos es la que más necesita que alguien esté para ella.
Comparte esto con todas las que tienen una hermana.
1. SE ESTÁ ALEJANDO
Ya no contesta como antes, cancela planes o te responde con un "estoy bien" cortito. No es que ya no te quiera. Muchas veces se aleja porque no quiere ser una carga.
- YA NO DISFRUTA LO QUE LE GUSTABA
La que siempre se reía de todo ya casi no se ríe. Ya no le emocionan las reuniones, su música o sus cosas. Perder el gusto por todo es de las señales más claras de que algo no está bien por dentro.
3. SE VE CANSADA SIEMPRE
Duerme mucho o casi nada, come de más o se le olvida comer, y aunque descanse, sigue agotada. Cuando la tristeza se acomoda, se nota en el cuerpo.
¿QUÉ HACER?
No le digas "échale ganas" ni "hay gente que está peor". Aunque lo digas con cariño, le llega como que no la entiendes.
Mejor pregúntale: "¿Cómo estás de verdad?", y escúchala sin tratar de arreglarle la vida. Llévale un café, cuídale a los niños una tarde, mándale un mensaje cada día aunque no conteste. Lo pequeño también cuenta.
Si la tristeza no se le quita en semanas, acompáñala a buscar ayuda de un profesional. Y si alguna vez te dice que ya no quiere vivir, no la dejes sola y llama de inmediato al número de emergencias de tu país.
Tu hermana no necesita que la salves. Necesita saber que aquí estás.
SÍGUEME. TODOS LOS DÍAS HABLO DE CÓMO CUIDAR A LOS QUE MÁS QUIERES.
Cuándo la tristeza ya es depresión
La depresión es más que sentirse triste o de malas unos días. Es un problema serio del estado de ánimo que cambia cómo piensa y siente una persona, y puede volver difícil hasta dormir, comer o trabajar. Si el ánimo bajo o la falta de interés le duran al menos dos semanas y le afectan su día a día, ya no es un mal rato. A veces ni ella sabe por qué se siente así, así que no le exijas una explicación.
Le puede pasar a cualquiera, pero es más común en mujeres. Muchas veces se debe a los cambios del cuerpo y de las hormonas en la menstruación, el embarazo, después del parto y en la menopausia. También aparece más cuando hay enfermedades de larga duración como diabetes, cáncer o problemas del corazón.
Si tu hermana acaba de tener un bebé
Después del parto es común tener cambios de humor, llanto o ansiedad durante unos días o una semana. Si eso dura más de dos semanas o es más fuerte, puede ser depresión posparto, que puede empezar en cualquier momento del primer año. Pon atención si:
- Se siente triste o vacía casi todo el tiempo.
- Llora más de lo normal o sin razón.
- Se enoja de una forma que no es común en ella.
- Muestra poco interés en el bebé o duda todo el tiempo de poder cuidarlo.
Ofrecerle que duerma un rato mientras tú cuidas al bebé también es ayuda. La falta de sueño y el poco apoyo pesan mucho.
Señales de peligro: llama al 911
Además de decir que ya no quiere vivir, hay otras señales que no se deben dejar pasar:
- Habla de ser una carga para los demás.
- Hace un plan o busca formas de hacerse daño, por ejemplo en internet.
- Guarda pastillas o consigue un arma.
- Dice sentirse vacía, sin esperanza o atrapada.
- Toma más alcohol de lo normal.
Si ves algo de esto.
- Quédate con ella y no la dejes sola.
- Llama al 911 o pide a alguien más que llame mientras tú la acompañas.
- Aleja de su alcance pastillas, armas u objetos con los que pueda lastimarse.
- Escúchala con calma, sin regañarla ni juzgarla.
El riesgo es mayor si ya lo intentó antes o si hay violencia en casa. También sube si vivió una pérdida fuerte, como perder el trabajo, una ruptura o la muerte de alguien querido, o si hay antecedentes en la familia.
Qué esperar cuando busque ayuda
Buscar ayuda desde la primera señal puede ayudar a controlar los síntomas. Muchas veces el tratamiento es largo, así que tu compañía sigue contando después de la primera cita. Si te lo permite, acompáñala a la consulta. También puedes ayudarla a recordar qué ha sentido, cómo duerme y cómo come, para que pueda contárselo al profesional.
