A veces, lo más peligroso no es el terremoto, sino lo que hacemos justo después. Una fuga de gas, una estructura dañada o una réplica pueden convertir un error aparentemente pequeño en una emergencia. Por eso hoy te explicamos 3 cosas que NUNCA debes hacer después de un terremoto.
NO ENCIENDAS FUEGO NI LA LUZ SI SOSPECHAS UNA FUGA DE GAS
Un terremoto puede dañar tuberías y conexiones de gas, y una fuga no siempre se nota a simple vista. Por eso, si percibes olor a gas o sospechas que existe una fuga, no enciendas cerillos, velas, cigarros, la estufa ni nada que pueda producir una llama o chispa.
Y cuidado incluso con los interruptores eléctricos: prender o apagar la luz también puede generar una chispa suficiente para provocar un incendio o una explosión si el gas se acumuló en un espacio cerrado.
Lo correcto es cerrar la llave de paso del gas, abrir puertas y ventanas para ventilar, salir del lugar y reportar la fuga. CENAPRED recomienda revisar las instalaciones de gas y electricidad después de un sismo y no encender cerillos o velas hasta asegurarte de que no existen fugas. Un consejo extra que pocos aplican: ubica desde hoy dónde están las llaves de paso de gas y agua de tu casa. En una emergencia no hay tiempo de andarlas buscando.
NO REGRESES A UN EDIFICIO QUE PARECE DAÑADO
Que una casa o edificio siga de pie no significa necesariamente que sea seguro.
Si observas daños importantes, grietas grandes, muros inclinados o desprendimientos, no regreses simplemente para recuperar el celular, documentos o cualquier otra pertenencia. Ningún objeto vale más que tu vida. Después de un terremoto pueden ocurrir réplicas, y una estructura que ya sufrió daños puede ser más vulnerable ante otro movimiento, incluso uno más pequeño que el original.
Si las autoridades ordenaron evacuar o restringieron el acceso, espera hasta que indiquen que es seguro regresar.
Y mientras estés afuera, tampoco te quedes junto a fachadas, postes, cables, vidrios, bardas, espectaculares o cualquier objeto que pueda caer. El punto de reunión debe ser un espacio abierto, lejos de todo lo que pueda venirse abajo.
NO PIENSES QUE EL PELIGRO TERMINÓ PORQUE DEJÓ DE TEMBLAR
Este es probablemente uno de los errores más fáciles de cometer.
Después de un terremoto pueden presentarse réplicas, y pueden llegar minutos, horas o incluso días después. No existe una regla de esperar 5, 10 o 20 minutos y asumir que ya pasó el peligro.
Mantente alerta y, si vuelve a temblar, vuelve a protegerte igual que la primera vez.
Además, revisa si hay personas heridas, utiliza zapatos resistentes si hay vidrios o escombros y evita tocar cables eléctricos caídos, aunque parezcan sin corriente.
OTROS ERRORES QUE TAMBIÉN DEBES EVITAR
NO uses el elevador. Aunque funcione, puede quedarse sin energía o fallar con una réplica y dejarte atrapado. Después de un sismo, siempre por las escaleras.
NO satures las líneas telefónicas. Los primeros minutos son críticos para los servicios de emergencia. Usa el teléfono solo si realmente lo necesitas; para avisar que estás bien, un mensaje de texto o de WhatsApp consume menos red que una llamada.
NO compartas rumores. Las cadenas falsas sobre "megaréplicas anunciadas" o supuestas predicciones aparecen después de cada sismo, y ningún país del mundo puede predecir terremotos. Sigue únicamente la información de Protección Civil y autoridades oficiales.
NO muevas a una persona gravemente herida, salvo que esté en peligro inmediato, como un incendio o riesgo de derrumbe. Moverla mal puede agravar sus lesiones; llama a los servicios de emergencia y sigue sus indicaciones.
NO uses el coche si no es indispensable. Las calles deben quedar libres para ambulancias, bomberos y rescatistas, y puede haber semáforos apagados, bardas caídas o pavimento dañado.
Después de un terremoto, recuerda lo esencial: cuidado con el gas y la electricidad, no regreses a estructuras dañadas y nunca olvides que pueden existir réplicas.
Saber qué hacer durante un terremoto puede salvarte la vida, pero saber qué NO hacer después también puede evitar una tragedia.
