Miles de personas despertaron con el cielo cubierto de ceniza y el sonido de explosiones. Uno de los volcanes más peligrosos de América acaba de entrar en una fase de intensa actividad, obligando a evacuar comunidades enteras en Guatemala.
Se trata del Volcán de Fuego, ubicado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango. Las autoridades han realizado evacuaciones preventivas, suspendido clases en algunas zonas y mantienen un monitoreo permanente debido al riesgo de caída de ceniza, flujos piroclásticos y deslaves.
Si tienes familiares o amigos que viven cerca del volcán, lo más importante es mantener la calma y tratar de comunicarte con ellos por mensajes de texto o aplicaciones como WhatsApp. Cuando hay una emergencia, las llamadas suelen saturar las redes telefónicas, mientras que los mensajes tienen más probabilidades de llegar.
También es recomendable pedirles que sigan únicamente la información de las autoridades locales y que no regresen a sus casas si se les indicó evacuar, aunque la actividad parezca disminuir. En este tipo de erupciones, las condiciones pueden cambiar en cuestión de minutos.
Si viven en una zona con caída de ceniza, lo ideal es permanecer bajo techo, mantener puertas y ventanas cerradas, cubrir depósitos de agua, usar cubrebocas si necesitan salir y evitar conducir, ya que la ceniza reduce la visibilidad y puede dañar los vehículos.
Y si tú estás en otro país, una de las mejores formas de ayudar es mantener el contacto con tu familia, compartir únicamente información confirmada y evitar difundir rumores que puedan generar más preocupación.
Desde aquí enviamos nuestra solidaridad a todas las familias guatemaltecas. Ojalá que esta emergencia termine sin pérdidas humanas y que quienes hoy tuvieron que dejar su hogar puedan regresar sanos y salvos.
La ceniza volcánica no es polvo común
Son partículas de vidrio y roca pulverizada: irritan ojos, garganta y pulmones, y empeoran el asma y la bronquitis. No se disuelve con agua ni se barre como tierra. Si cae ceniza: quédate bajo techo, cierra puertas y ventanas, tapa los depósitos de agua y usa cubrebocas bien ajustado y lentes cerrados si tienes que salir. Los cubrebocas de tela no filtran bien esas partículas; sirven más los tipo N95 o KN95.
El riesgo que casi nadie considera: el peso en el techo
- Limpia los techos antes de que la ceniza se acumule: mojada pesa mucho más y ha colapsado techos ligeros y láminas.
- Barre en seco y con cuidado, humedeciendo un poco para que no se levante, y nunca dirijas el agua a las coladeras: la ceniza tapa el drenaje y luego provoca inundaciones.
- Usa guantes, cubrebocas y mangas largas, y ropa que puedas lavar aparte.
- No manejes si no es indispensable: reduce la visibilidad, vuelve resbaloso el pavimento y arruina el motor. Si tienes que hacerlo, ve despacio, con las luces encendidas y sin usar el limpiaparabrisas en seco.
- Protege electrónicos y cubre las tomas de aire de los aparatos.
Qué llevar si te toca evacuar
- Documentos en bolsa cerrada, medicamentos y una lista de los que tomas, con dosis.
- Agua, comida no perecedera, linterna, radio, pilas y cargador.
- Cubrebocas y lentes para la ceniza.
- Ropa de manga larga, calzado cerrado y cobija.
- Tus mascotas, con correa o transportadora.
- Y lo esencial: salir cuando lo indiquen, no cuando parezca peligroso. La mayoría de las muertes en erupciones ocurre por regresar antes de tiempo o por no evacuar a la primera advertencia.
Y en México, la misma lección
El Popocatépetl mantiene un semáforo de alerta volcánica —verde, amarillo y rojo, con fases— que publica el CENAPRED. Si vives en una zona de riesgo, revisa en qué fase está, aprende la ruta de evacuación de tu comunidad y ten lista una mochila. Y en cualquier emergencia: manda mensajes en lugar de llamar, sigue solo fuentes oficiales y no reenvíes videos sin verificar; la desinformación en estos casos manda gente al lugar equivocado.
Fuentes: CENAPRED (México) — semáforo de alerta volcánica; INSIVUMEH y CONRED (Guatemala); Organización Mundial de la Salud — efectos de la ceniza volcánica en la salud.
