Soy paramédico y hay plantas en México que nadie te enseñó a reconocer, por eso los niños las tocan, las muerden y juegan con sus semillas sin saber el peligro.
Dos de estas crecen en cualquier ciudad. Las otras dos te las puedes encontrar en la playa o en la selva.
Si un niño se come una hoja, una flor o una semilla de cualquiera de ellas, no esperes a que tenga síntomas: llama al 911 o ve a urgencias, y lleva la planta o una foto.
ADELFA O LAUREL ROSA
Es un arbusto de flores rosas, blancas o rojas que está en camellones, parques, escuelas y jardines de todo el país. Toda la planta es venenosa si se come: hojas, flores y tallos. Afecta el corazón y puede provocar vómito, mareo y latidos irregulares. Por eso tienes que cuidar que los niños no se metan hojas o flores a la boca, y que tu perro o tu gato no la muerda.
HIGUERILLA
Crece sola en baldíos, orillas de río y banquetas. Tiene hojas grandes en forma de estrella y unas semillas manchadas que parecen frijolitos. Esas semillas tienen ricina, una de las toxinas más fuertes que existen, y son peligrosas sobre todo si se mastican. Que tus hijos no jueguen con ellas.
MANZANILLO
Crece en costas de México y le dicen "el árbol de la muerte". Su fruto parece una manzanita y es venenoso. Su savia hace ampollas en la piel, y si llueve no te refugies debajo, porque el agua que escurre de las hojas también la arrastra.
CHECHÉN
Crece en la selva de la península de Yucatán, cerca de Cancún, Tulum y los cenotes. Su savia tiene la misma sustancia que la hiedra venenosa. Lo engañoso es que al tocarlo no arde: la reacción aparece días después, con comezón, ronchas y ampollas. Si lo tocaste, lava con agua y jabón lo antes posible y lava también la ropa.
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