ANTES de darle una tablet o celular a tus hijos tienes que darles esta advertencia: Cuando estés viendo videos o jugando videojuegos, a veces puede aparecer algo feo o algo que te dé miedo, aunque tú no lo hayas buscado. Pueden salir monstruos, caras feas, o hasta personas sin ropa.
Dales este plan: Si eso pasa, voltea para otro lado, cierra la tablet y ven a enseñármelo corriendo.
Y es importante que le prometas esto: Nunca, nunca vas a estar en problemas por venir a enseñarme. Yo no me voy a enojar contigo.
Después involucra al otro papá o mamá, y pregúntale enfrente de tu hijo: ¿Verdad que no se mete en problemas si nos viene a enseñar algo feo? Así tu hijo sabe que los dos son su lugar seguro.
Y no te saltes este paso: comprueba que de verdad lo entendió. Porque a veces lo que tú dices y lo que ellos escuchan son dos cosas diferentes. Pregúntale: A ver, ¿qué haces si te sale algo feo en la pantalla? Y practícalo hasta que te pueda repetir los pasos: volteo para otro lado, la cierro y te la llevo.
Y hasta entonces, le entregas la tablet.
Porque el día que le aparezca algo, y le va a aparecer, no quieres que tu hijo se quede callado, lo esconda o trate de entenderlo solo. Quieres que corra contigo. Y cuando lo haga, no lo regañes: felicítalo. Dile: Hiciste exactamente lo correcto, muy bien por venir a decirme.
Así te conviertes en su lugar seguro, antes de que internet llegue primero.
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La configuración que se hace una vez y sirve años
- Cuenta infantil, no la tuya: en Android con Family Link y en iPhone o iPad con Tiempo en pantalla y «En familia». Ahí se define edad, apps permitidas y horarios.
- Bloquea las compras y pide contraseña para instalar cualquier aplicación nueva.
- Búsqueda segura activada en Google y modo restringido en YouTube; para los más pequeños, YouTube Kids con temporizador.
- Desactiva el chat en los juegos donde se pueda: la mayoría de los contactos con desconocidos ocurre ahí, no en redes sociales.
- Apaga la ubicación en las publicaciones y revisa los permisos de cámara y micrófono de cada app.
- Repasa la configuración cada pocos meses: las actualizaciones a veces reactivan lo que ya habías apagado.
Señales de que un adulto se está acercando a tu hijo en línea
- Un contacto nuevo que le da mucha atención, le hace regalos virtuales o le paga cosas en un juego.
- Le pide guardar el secreto o cambiarse a una app «más privada».
- Tu hijo esconde la pantalla cuando te acercas, o borra conversaciones.
- Cambios de humor, sueño o apetito, y menos ganas de salir.
- Aparece con dinero, tarjetas de regalo o cosas que no compraste tú.
Si ya pasó algo
- No lo regañes ni le quites el dispositivo como primera reacción. Eso enseña a callar la próxima vez.
- No borres nada: toma capturas con fecha, guarda los mensajes y el perfil.
- Bloquea y reporta el perfil en la plataforma.
- Denuncia: en México, Policía Cibernética 088 y en la Fiscalía de tu estado. La pornografía infantil y el grooming son delitos graves.
- Si es sextorsión —lo amenazan con difundir imágenes—: no pagues, no envíes más contenido, guarda todo y denuncia. Pagar no detiene la extorsión, la alimenta.
- Busca apoyo psicológico y dile lo que más necesita oír: que no es su culpa y que hizo bien en contarlo.
El acuerdo que evita la mayoría de los pleitos
Escriban juntos las reglas y péguenlas: dónde se usa, hasta qué hora, qué apps, qué se hace si aparece algo raro y que tú puedes revisar el dispositivo cuando lo consideres. Que quede claro que el celular es prestado, no propiedad. Y la parte que más pesa: el ejemplo. Si en casa nadie suelta el teléfono en la comida, ninguna regla se sostiene.
Fuentes: Academia Americana de Pediatría — plan familiar de medios; Policía Cibernética (México) y UNICEF — prevención de grooming y sextorsión.
