La mayoría de las quemaduras domésticas son leves, pero un mal primer gesto puede convertir una molestia en una herida seria. Esto es lo que sí funciona.
Lo primero: agua, no hielo
- Coloca la quemadura bajo agua corriente fría (no helada) durante 15 a 20 minutos.
- Retira anillos, pulseras o ropa de la zona antes de que se inflame, salvo si está pegada a la piel.
- Cubre con un paño limpio o gasa estéril, sin apretar.
Los 3 errores más comunes
- Aplicar hielo directo: daña aún más la piel ya lesionada.
- Poner pasta de dientes, mantequilla o aceite: aumentan el riesgo de infección.
- Reventar las ampollas: son una barrera natural contra las bacterias.
Cuándo acudir a urgencias
- Quemaduras más grandes que la palma de la mano.
- Quemaduras en cara, manos, pies, genitales o articulaciones.
- Si la piel queda blanca, acartonada o sin dolor (puede ser una quemadura profunda).
Importante: Las quemaduras eléctricas o químicas siempre requieren valoración médica, aunque por fuera parezcan leves.
Redacción Primeros Auxilios