No toda herida necesita puntos, pero algunas sí. Saber distinguirlas evita infecciones y cicatrices innecesarias.
Cómo curar una herida leve
- Lávate las manos y, si puedes, usa guantes.
- Limpia la herida con agua y suero fisiológico, arrastrando la suciedad.
- Seca alrededor, aplica antiséptico y cubre con un apósito.
- Cambia el apósito a diario y vigila signos de infección.
Señales de que necesita atención médica
- El corte es profundo, los bordes se separan o se ve grasa o músculo.
- El sangrado no se detiene tras 10 minutos de presión.
- Está en la cara o es muy extenso.
- Fue con un objeto oxidado o sucio, o por una mordedura.
Ojo con la infección
Enrojecimiento que se extiende, calor, pus, dolor creciente o fiebre en los días siguientes son motivos para acudir al médico.
Importante: Comprueba que la vacuna del tétanos esté al día, sobre todo en heridas con tierra u objetos oxidados.
Redacción Primeros Auxilios