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Enfermera revela cómo lograr que el hospital atienda mejor a tu familiar

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Enfermera revela cómo lograr que el hospital atienda mejor a tu familiar

Una enfermera lo admite sin rodeos: “El paciente cuya familia está presente y hace preguntas recibe más atención. No porque sean malos en su trabajo. Porque son humanos. Así funcionan los hospitales y todo México debe conocer esta información

Esta enfermera trabajó más de 15 años en un hospital y atendió a miles de pacientes . Con el tiempo notó un patrón que se repetía siempre: pacientes con el mismo diagnóstico terminaban en lugares completamente distintos. Y la diferencia no era el doctor, ni la edad, ni el dinero.

Era la familia.

La familia que se sienta callada en el pasillo, que confía en el sistema, que no quiere molestar a nadie, su paciente se convierte en uno más. No es que lo descuiden. Simplemente no lo priorizan.

En cambio, la familia del paciente que se recupera hace otra cosa: se niega, con educación, a ser invisible.

Esto es lo que hacen

Hacen preguntas específicas. No un “¿cómo va todo?”, sino: “¿Qué es este medicamento?” “¿Qué efectos secundarios tiene?” “¿Cuándo fue la última revisión?” “¿Cuál es el plan y cuándo es el siguiente chequeo?”

Anotan nombres. Preguntan el nombre de la enfermera y del doctor de turno, y lo escriben. Cuando el personal sabe que hay alguien llevando registro, ese paciente deja de ser anónimo.

Están presentes. El paciente cuya familia está ahí, mirando, recibe más chequeos. No por mala fe del personal: porque son humanos, y lo que se observa se atiende.

Y si algo no se siente bien, lo dicen. En voz alta, a una enfermera, a un doctor. “Algo no está bien con mi papá, ¿pueden revisarlo?” La intuición de la familia ha salvado más vidas de las que se cuentan.

La fórmula es simple: presente, amable, persistente. No es ser conflictivo. Es ser visible.

Porque al final, la familia que pregunta es la familia que se lleva a su persona de vuelta a casa.

Comparte esto antes de que alguien que amas esté en esa cama.

Las tres preguntas que hay que hacer siempre

Existe un método sencillo, promovido internacionalmente para reducir errores médicos, que consiste en no salir de una consulta o de un pase de visita sin la respuesta a tres preguntas: ¿Cuál es mi problema principal? ¿Qué tengo que hacer? ¿Por qué es importante que lo haga? Si no entendiste la respuesta, pide que te la repitan con otras palabras. No es ignorancia: el personal de salud usa un lenguaje técnico todo el día y muchas veces no se da cuenta.

Tus derechos como paciente en México

  • Recibir atención de urgencia en cualquier hospital, público o privado, sin que puedan condicionarla a un pago.
  • Información clara sobre diagnóstico, tratamiento y pronóstico, y consentimiento informado antes de cualquier procedimiento: puedes leerlo y preguntar antes de firmar.
  • Copia de tu expediente clínico, que puedes solicitar por escrito.
  • Segunda opinión, sin que eso afecte tu atención.
  • Un trato digno y respetuoso, y decidir libremente sobre tu atención, incluida la negativa a un tratamiento.
  • Presentar una queja ante la CONAMED o ante la contraloría del hospital si consideras que hubo mala práctica.

Lo que evita errores en un hospital

  1. Lleva la lista de medicamentos que toma tu familiar, con dosis y horarios, y sus alergias por escrito. Es la causa número uno de errores prevenibles.
  2. Pregunta el nombre de cada medicamento que le administran y para qué es: «¿qué le están poniendo?» es una pregunta legítima.
  3. Verifica la identificación: el personal debe confirmar nombre y fecha de nacimiento antes de cualquier medicamento o procedimiento.
  4. Anota quién lo atendió, qué dijeron y a qué hora. Un cuaderno junto a la cama vale oro.
  5. Exige higiene de manos con amabilidad: «¿podría lavarse las manos, por favor?». Está demostrado que reduce infecciones y el personal capacitado no se ofende.
  6. Antes del alta, pide por escrito: diagnóstico, medicamentos con horarios, señales de alarma para volver y fecha de la próxima cita.

Presente y amable: la parte que importa

Ser visible no es ser conflictivo. El personal de salud en México trabaja con turnos largos y hospitales saturados; la familia que colabora, pregunta con respeto y agradece obtiene mejores resultados que la que llega a exigir. Organícense por turnos para acompañar sin agotarse, nombren a una sola persona vocera —que reciba la información y la transmita a la familia— y traten al personal como aliados. Porque lo son.

Fuentes: Ley General de Salud y Carta de los Derechos Generales de los Pacientes (CONAMED, México); Organización Mundial de la Salud — seguridad del paciente; iniciativa «Ask Me 3».