Yo también lo digo. 'Estoy bien.' Aunque por dentro esté triste, aunque ya no pueda más. Yo también digo 'estoy bien' cuando no lo estoy, porque al igual que millones de hombres, tengo miedo. Miedo de ser juzgado, de ser criticado, de sentir que valgo menos como hombre... solo por no estar bien."
Así que hoy te dejo una tarea. Si eres hombre: la próxima vez que digas 'estoy bien', pregúntate si es verdad. Y si no lo es, atrévete a decirlo, aunque sea a una persona. Y si eres mujer: pregúntale al hombre que quieres '¿cómo estás?'... y cuando te diga 'bien', míralo a los ojos y pregúntale otra vez. Porque detrás de ese segundo 'bien'... casi siempre hay algo que necesita salir.
Redacción Primeros Auxilios