El clímax femenino puede durar hasta 17 segundos. Hay cosas sobre el cuerpo de la mujer que nadie nos enseñó, y deberían. Hoy te explicamos cómo funciona paso a paso, y por qué puede durar tanto.
El placer femenino es distinto en cada mujer. De hecho, una misma mujer puede experimentar diferentes tipos de clímax, dependiendo de la zona que se estimule.
Para la mayoría, hay una pequeña zona en la parte externa de la vulva que es la más sensible del cuerpo femenino. Tiene miles de terminaciones nerviosas concentradas en un espacio muy pequeño, lo que la convierte en el punto clave del placer.
Otras mujeres también pueden alcanzar el clímax a través de zonas internas o incluso del pecho, que envían señales directas al cerebro.
Cuando una mujer se excita, su cuerpo reacciona: la sangre fluye hacia esa zona, aumenta el ritmo cardíaco y la respiración se acelera. También comienza la lubricación natural, que prepara al cuerpo y hace que la experiencia sea placentera y cómoda.
Si la lubricación no es suficiente, ya sea por anticonceptivos, medicamentos o estrés, los momentos íntimos pueden volverse incómodos. En esos casos, usar un lubricante de buena calidad es totalmente normal y recomendable.
Durante el clímax, se producen contracciones rítmicas que pueden durar hasta 17 segundos. Por eso decimos que dura tanto, comparado con el masculino, que es mucho más breve.
Y a diferencia de los hombres, muchas mujeres pueden experimentar varios clímax seguidos sin necesidad de un período de descanso.
El placer no es solo físico, también es emocional. Sentirse segura, amada y en confianza hace toda la diferencia. Conocer tu cuerpo es el primer paso para disfrutarlo. Comparte este video con esa amiga que merece sentirse libre y plena.
Redacción Primeros Auxilios