El papanicolaou es uno de los estudios que más vidas salva en mujeres, y aun así muchas lo posponen por miedo o por dudas. La buena noticia es que dura menos de cinco minutos y es mucho más sencillo de lo que imaginas. Esto es lo que realmente pasa, paso a paso.
ANTES DE LA CITA. Agenda fuera de tu periodo menstrual y evita relaciones sexuales, óvulos, cremas y duchas vaginales las 48 horas previas, porque pueden alterar la muestra. No necesitas ayuno ni ninguna otra preparación.
AL LLEGAR AL CONSULTORIO. Te van a preguntar la fecha de tu última menstruación y algunos antecedentes. Después pasas a un espacio privado para quitarte la ropa de la cintura hacia abajo y cubrirte con una sábana o bata.
LA POSICIÓN. Te acuestas en la mesa de exploración, boca arriba, con las piernas flexionadas y apoyadas. Respirar profundo y relajar los músculos ayuda muchísimo, porque la tensión es lo que más incomoda.
EL ESPÉCULO. Es un instrumento que separa suavemente las paredes vaginales para que el médico pueda ver el cuello del útero. Se siente presión o una sensación de frío, no dolor. Si te resulta muy molesto, dilo en ese momento: existen espéculos de distintos tamaños.
LA TOMA DE LA MUESTRA. Con un cepillo o espátula pequeña se recogen células del cuello del útero. Es la parte más rápida de todo: dura segundos. Algunas mujeres sienten un pellizco leve y otras no sienten nada.
AL TERMINAR. Retiran el espéculo, te vistes y listo. Puedes retomar tu día con normalidad. Es posible un manchado ligero durante unas horas, y es completamente normal.
LOS RESULTADOS. Suelen tardar entre una y tres semanas según el laboratorio. Un resultado alterado no significa cáncer: la mayoría son infecciones o cambios leves que se tratan y se vigilan. Lo importante es recoger tu resultado y darle seguimiento.
Esta información es orientativa y no sustituye la consulta médica: habla con tu médico sobre tu caso particular.
Cada cuánto y hasta cuándo
- A partir de los 25 años, o antes según indicación médica, en mujeres que ya iniciaron vida sexual.
- Papanicolaou cada 3 años si los resultados son normales, o prueba de VPH cada 5 años donde esté disponible; esa prueba detecta el virus que causa casi todos estos cánceres.
- Hasta los 65 a 69 años, si hay historial de estudios normales.
- Si te operaron de histerectomía total por causa benigna, muchas veces ya no se requiere: pregúntalo.
- Sigue haciéndotelo aunque estés vacunada contra el VPH: la vacuna protege contra los tipos más peligrosos, no contra todos.
Qué significa un resultado alterado
Casi nunca significa cáncer. Los resultados más comunes son ASC-US (células levemente atípicas, muchas veces por inflamación o infección) y LSIL (cambios leves, típicamente por VPH), y la mayoría se resuelven solos. Según el caso, el siguiente paso es repetir el estudio, hacer prueba de VPH o realizar una colposcopía, que es mirar el cuello del útero con un lente de aumento y tomar una biopsia si hace falta. Lo verdaderamente grave no es un resultado alterado: es no recoger el resultado o no acudir al seguimiento.
La vacuna que previene este cáncer
El cáncer cervicouterino es de los pocos que hoy se pueden prevenir con una vacuna. En México se aplica de forma gratuita a niñas de primaria —y en varios esquemas también a niños—, y funciona mejor antes del inicio de la vida sexual. También puede aplicarse en adultos jóvenes según criterio médico. Junto con el tamizaje, es la razón por la que la Organización Mundial de la Salud plantea que este cáncer puede eliminarse como problema de salud pública.
Dudas frecuentes que hacen que muchas no vayan
- «Me da pena»: puedes pedir que te atienda una médica y que haya acompañante en el consultorio. Es tu derecho.
- «Soy virgen»: el tamizaje se recomienda tras el inicio de la vida sexual; si no la has iniciado, coméntalo, hay otras opciones.
- «Ya me operaron / ya soy mayor»: depende del caso; pregunta, no lo asumas.
- «Duele»: molesta, no debería doler. Si duele mucho, dilo: hay espéculos más pequeños y lubricante.
- «¿Y si sale mal?»: justo por eso se hace. Detectado a tiempo, este cáncer tiene tratamiento y muy buen pronóstico; detectado tarde, es de los que más matan a mujeres en México.
Fuentes: NOM-014-SSA2 (México) — prevención y control del cáncer cervicouterino; Organización Mundial de la Salud — estrategia de eliminación; ACOG.
