Hasta 8 de cada 10 niños rechinan los dientes en algún momento de su infancia. Se llama bruxismo, suele aparecer entre los 6 y los 10 años, y casi siempre desaparece solo. Pero hay señales que no debes ignorar. Aquí te explico cuáles son. Comparte esta información con todas las personas que tengan hijos en casa.
Primero, tranquilidad: en la mayoría de los casos el bruxismo infantil es normal. Coincide con la caída de los dientes de leche y la salida de los definitivos, y muchas veces es simplemente el sistema de la mandíbula desarrollándose y "practicando" mientras el niño duerme.
Las causas más comunes son tres: estrés o ansiedad —empezar el colegio, la llegada de un hermanito, dormir solo por primera vez—, molestias en la boca como la salida de un diente, y a veces problemas de mordida o de sueño.
[CUÁNDO SÍ PREOCUPARTE]
Ahora, las señales que sí debes vigilar. Presta atención si notas: desgaste visible en los dientes, si tu hijo se queja de dolor de mandíbula o de cara al despertar, dolor de cabeza frecuente, o si el rechinar viene junto con ronquidos fuertes o pausas al respirar mientras duerme. Cualquiera de estas cosas merece una visita al odontopediatra.
[QUÉ HACER EN CASA]
Mientras tanto, lo que sí ayuda: bajar el estrés antes de dormir, reducir pantallas en la última hora del día, y mantener una rutina de sueño tranquila y constante.
La buena noticia: la mayoría de los niños lo superan al cambiar los dientes de leche. Observa, acompaña, y si ves alguna de esas señales, consulta. Sin alarmarte de más.
Redacción Primeros Auxilios