Un pelo de mamá le puede costar un dedo a un bebé. Se enreda en un dedito dentro del calcetín, aprieta como un torniquete y le corta la sangre. Él no puede decirte dónde le duele: solo llora. Soy doctor y esto es lo que revisas antes de salir corriendo al hospital.
Mándalo por WhatsApp a quien tenga un bebé en casa, y a las abuelas.
Se llama síndrome del torniquete. Pasa sobre todo entre los 2 y los 6 meses, y no es casualidad: es justo cuando a la mamá se le cae el pelo después del parto. Un cabello largo se mete en el mameluco o en el calcetín, se enrolla en un dedo, y cada vez que el bebé mueve el pie se aprieta más.
QUÉ REVISAR
Cuando ya le diste de comer, lo cambiaste, lo arrullaste y sigue llorando como si le doliera algo, quítale toda la ropa: mameluco, calcetines, pañal. Todo. Y busca con luz:
Los dedos de los pies, uno por uno, también entre ellos. Un dedo más rojo que los demás, hinchado o morado en la punta, es la señal. A veces se ve una rayita hundida alrededor, como si trajera un anillo.
Los dedos de las manos, igual.
Y los genitales. En los niños, el pelo se puede enredar en el pene; en las niñas, en los pliegues. Es lo menos conocido y lo más delicado, por eso también se revisa.
Si no encuentras nada ahí, revisa que nada le apriete: el resorte del calcetín, la etiqueta, un hilo suelto del mameluco.
SI ENCUENTRAS EL PELO
Si se ve y el dedo apenas está rojo, lo puedes intentar desenredar tú con las uñas o con unas pinzas de cejas, con mucha luz y sin jalar. Si no sale, no lo cortes con tijeras pegado a la piel: el dedo ya está hinchado y es muy fácil cortarlo a él. Mejor vete a urgencias con el bebé; ahí lo quitan con pinzas o con un corte chiquito, y en minutos la sangre vuelve.
Si el dedo ya está morado, frío o muy hinchado, no intentes nada: directo al hospital. El pelo puede estar hundido en la piel y eso solo lo saca un doctor.
Y si esperas días pensando que se le pasa, el pelo sigue cortando y el dedo se puede perder.
Una vez quitado, el dedo se recupera solo. Muchos bebés dejan de llorar en el momento, porque lo que tenían era dolor.
PARA QUE NO VUELVA A PASAR
Revísale los pies cuando lo cambies, aunque no llore. Son 10 segundos.
Ponle los calcetines al revés: así las costuras y los hilos sueltos quedan por fuera, no contra la piel.
Si a la mamá se le está cayendo el pelo, que se lo recoja cuando lo cargue y que sacuda la ropita del bebé antes de ponérsela. Y en invierno, cuando no se le cambian tanto los calcetines, con más razón.
SÍGUEME. CADA DÍA TE EXPLICO UNA COSA DEL CUERPO DE TU BEBÉ QUE NADIE TE DIJO.
