Despiertas, no te puedes mover y sientes que hay alguien en el cuarto. Soy doctor y te explico qué le está pasando a tu cuerpo, por qué le pasa más a los adolescentes y cómo salir de ahí.
Pásale esto por WhatsApp a quien tenga hijos adolescentes en casa.
No hay nadie en el cuarto. Lo que pasa es que tu cerebro despertó antes que tu cuerpo.
QUÉ ES
Cuando sueñas, el cerebro apaga tus músculos a propósito, para que no te levantes a correr o a pelear lo que estás soñando. Es un seguro. En la parálisis del sueño, tú despiertas antes de que el cerebro vuelva a encender los músculos. Estás consciente, ves tu cuarto, oyes todo, pero el cuerpo sigue en modo sueño. Lo único que sí se mueve son los ojos y la respiración.
Y como el sueño todavía no se termina de apagar, un pedazo del sueño se te mezcla con el cuarto. Por eso ves una sombra en la puerta, oyes pasos o una voz, o sientes un peso en el pecho. Lo del pecho tiene otra explicación: cuando sueñas respiras más bajito, y al despertar sientes que no puedes jalar aire. Sí puedes. Estás respirando.
Dura unos segundos, a lo mucho un par de minutos, y se quita solo. Nadie se ha quedado atrapado. Nunca.
POR QUÉ A LOS ADOLESCENTES
Casi siempre empieza en la adolescencia. 7 de cada 100 personas lo viven alguna vez en la vida, pero entre estudiantes es 1 de cada 3. La razón es la combinación que tienen ellos: duermen poco entre semana, se desquitan el fin de semana, se acuestan tarde con el celular, viven estresados por la escuela, y muchos duermen boca arriba. Cada una de esas cosas revuelve las fases del sueño, y revueltas es como se da el desajuste.
Por eso tu hijo despierta aterrado diciendo que vio a alguien. No está inventando y no está loco.
CÓMO SALIR
No luches con todo el cuerpo: entre más te desesperes, más miedo y más larga se siente. Concéntrate en una sola cosa chiquita: mover un dedo del pie, un dedo de la mano o la lengua. Es lo primero que se vuelve a encender. En cuanto eso se mueve, el resto se suelta.
Mientras, respira despacio y repítete que ya sabes qué es: dura segundos y nadie está ahí. Saber eso es lo que más corta el miedo, y el miedo es lo que la hace horrible.
CÓMO EVITAR QUE SE REPITA
Dormir las mismas horas todos los días, incluido el fin de semana. Dormir de lado, no boca arriba. Nada de alcohol ni celular en la cama. Con eso, en la mayoría se va.
Si le pasa seguido, varias veces al mes, o si además se queda dormido de día en cualquier lado, sí hay que ir al médico: puede ser narcolepsia y tiene tratamiento.
