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Así cambia el cerebro de una mujer después de dar a luz. Dile a tu esposo.

Elaborado por Dr. José Rubio Soto
Así cambia el cerebro de una mujer después de dar a luz. Dile a tu esposo.

No es que ande distraída, ni sensible, ni exagerada: su cerebro se reorganizó físicamente para cuidar a un bebé, y eso dura por lo menos 2 años.

En 2016 un equipo de Barcelona hizo algo que nadie había hecho: le tomó imágenes del cerebro a un grupo de mujeres antes de su primer embarazo y otra vez después del parto. El resultado se publicó en la revista Nature Neuroscience y sorprendió a los propios científicos: el cerebro cambia tanto que, viendo solo las imágenes, podían decir cuál mujer había estado embarazada y cuál no. Y los cambios seguían ahí 2 años después.

QUÉ CAMBIA

Se reduce materia gris en las zonas que sirven para entender lo que otra persona piensa y siente. Suena a pérdida, y no lo es: es una poda. Lo mismo pasa en la adolescencia: el cerebro quita conexiones que no usa para volverse más eficiente en las que sí. Aquí se vuelve experto en una sola persona: el bebé. Por eso una mamá se despierta antes de que el niño llore, distingue el llanto de hambre del de sueño, y siente que algo anda mal antes de que nadie lo note.

EL PRECIO

Ese cerebro especializado paga con otras cosas: memoria de corto plazo, concentración, dónde dejó las llaves, qué iba a decir. Los estudios lo miden y es real, pero es pequeño y temporal; no es que "se le fue la cabeza", es que la cabeza está en otro lado. A eso súmale que en el parto las hormonas del embarazo caen de golpe, en horas, y que no duerme más de 2 horas seguidas. Con eso, cualquiera llora sin razón.

LO QUE SÍ HAY QUE VIGILAR

Llorar los primeros días es normal y se llama tristeza posparto; le pasa a la mayoría y se pasa solo en 2 semanas. Lo que no es normal es que siga después de eso, o que venga con no querer levantarse, no poder dormir aunque el bebé duerma, no sentir nada por el bebé o sentir que todo le sale mal. Eso es depresión posparto, le pasa a cerca de 1 de cada 7 mamás, no es debilidad y tiene tratamiento. La que menos lo va a decir es ella; por eso el que tiene que verlo es él.

Y a ti, esposo: cuando ella olvide algo, cuando llore por nada, cuando se despierte a medianoche a revisar si el bebé respira, no está exagerando. Su cerebro se reconstruyó para eso. Lo que ella necesita de ti no es que se lo expliques: es que la dejes dormir, que le lleves de comer y que le digas que lo está haciendo bien.

MÁNDASELO A TU ESPOSO Y AL GRUPO DE WHATSAPP DE TUS AMIGAS QUE ACABAN DE SER MAMÁS.