Si alguien de tu familia está sufriendo un infarto, tienes solo unos minutos para actuar. Lo que hagas antes de que llegue la ambulancia podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
- Llama inmediatamente al número de emergencias. No esperes a ver si “se le pasa”. Cuanto antes reciba atención médica, mayores serán sus posibilidades de sobrevivir.
- Mantén a la persona sentada o recostada y evita que haga cualquier esfuerzo físico. Caminar o intentar continuar con sus actividades obliga al corazón a trabajar más.
- Afloja la ropa que pueda dificultar la respiración, como corbatas, cinturones o cuellos muy ajustados, y procura mantener a la persona tranquila.
- Si está consciente, no es alérgica a la aspirina, no tiene sangrado activo y un profesional de emergencias no indica lo contrario, puede masticar una aspirina de dosis regular o varias de baja dosis. Esto puede ayudar mientras llega la ambulancia.
- Si la persona pierde el conocimiento y deja de respirar normalmente, inicia reanimación cardiopulmonar (RCP) y utiliza un desfibrilador externo automático (DEA) si hay uno disponible y sabes cómo usarlo.
Nunca lleves a la persona a manejar por su cuenta ni esperes a que los síntomas desaparezcan. Comparte esta información con tu familia. Ojalá nunca la necesiten, pero conocer estos pasos puede ayudar a salvar una vida.
Redacción Primeros Auxilios