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Salud y cuerpo

6 cambios que va a tener tu hijo entre los 10 y los 18. Avísale a tu esposo

Revisado por el Dr. José Rubio Soto, médico general. Última revisión: noviembre de 2026.
6 cambios que va a tener tu hijo entre los 10 y los 18. Avísale a tu esposo

Tu hijo no te está rechazando, está creciendo. El cerebro de un adolescente no termina de madurar hasta los 25, y lo último que madura es el freno. Soy psicóloga, y estos son los 6 cambios que vienen, y qué hacer en cada uno.

Pásale esto por WhatsApp a tu esposo y a quien tenga hijos de 10 a 18.

1. SU CUERPO CAMBIA MÁS RÁPIDO DE LO QUE ÉL ENTIENDE

Crece de golpe, le cambia la voz, le sale acné, le huele distinto. Y de pronto le da pena todo: que lo veas, que lo abraces, que le hables de eso.

Qué hacer: no te burles ni hagas comentarios de su cuerpo, ni en broma. Cómprale el desodorante antes de que lo pida y explícale lo que viene antes de que pase. Lo que un hijo sabe de antemano no lo asusta.

2. SUS EMOCIONES SUBEN Y BAJAN EN MINUTOS

Pasa de la risa al portazo. No es que te quiera menos: la parte del cerebro que siente ya está a tope, y la que frena todavía está en obra. Literalmente le faltan los frenos.

Qué hacer: no respondas a su enojo con el tuyo. Dos cerebros sin freno en el mismo cuarto no resuelven nada. Habla cuando ya se le pasó, y lo que él vea en tus reacciones es lo que va a aprender a hacer con las suyas.

3. SE DUERME TARDE Y NO ES FLOJERA

Con la pubertad, su reloj de sueño se corre entre 1 y 3 horas. Su cuerpo produce la hormona del sueño más tarde que el tuyo. A las 10 no tiene sueño, y a las 6 de la mañana está como tú a las 4.

Qué hacer: no pelees por la hora de dormir, pelea por el celular fuera del cuarto en la noche, que es lo que sí empeora. Y déjalo dormir el fin de semana: necesita de 8 a 10 horas y casi ninguno las junta.

4. QUIERE MÁS ESPACIO

Cierra la puerta, contesta con monosílabos y prefiere a sus amigos. Está armando una vida propia, y para eso necesita un lugar donde tú no estés. Es sano.

Qué hacer: respeta la puerta cerrada, pero no te desaparezcas. Siéntate con él en el carro, en la cena, sin interrogarlo. Los adolescentes hablan de lado, no de frente: los mejores momentos salen cuando no lo estás mirando.

5. SUS AMIGOS PESAN MÁS QUE TÚ

Su cerebro ahora premia la aprobación de los amigos más que la de los papás. No lo eligió: es la edad. Por eso se viste como ellos, habla como ellos y hace cosas que solo no haría.

Qué hacer: conoce a sus amigos, abre tu casa. Es más fácil cuidarlo con los amigos en tu sala que afuera. Y en lugar de prohibir amistades, enséñale a decir que no: practica con él qué contestar cuando lo presionen.

6. QUIERE DECIDIR Y DESCUBRIR QUIÉN ES

Cuestiona todo, lleva la contra, cambia de gustos cada mes. Está probando quién es, y la única forma es probar.

Qué hacer: dale decisiones de verdad con consecuencias de verdad: la ropa, el horario de tarea, en qué gasta su dinero. Lo que decide él, lo cumple; lo que decides tú, lo pelea. Y escucha sus preguntas sin reírte, aunque sean raras: el día que se ría de él su pregunta, deja de preguntarte.

Todo esto aplica igual a tus hijas. Y una última cosa: esto no dura para siempre. Alrededor de los 18 o 20, el hijo que cerró la puerta vuelve a abrirla. Lo que decide cómo regresa es cómo lo trataste mientras estuvo cerrada.

SÍGUEME. CADA DÍA EXPLICO ALGO DE TUS HIJOS QUE NADIE TE DIJO.