5 señales de que tu esposo tiene la testosterona baja. Y no, no es "normal por la edad". Si anda cansado, de mal humor, con panza y sin ganas de nada, tú crees que ya no te quiere y él cree que así es la vida por los años. Muchas veces es una hormona, y hoy te decimos cómo puedes ayudarlo a que recupere su nivel de testosterona.
Primero, qué es: la testosterona es la hormona que en el hombre maneja la energía, el músculo, el ánimo, el deseo y hasta dónde se le guarda la grasa. Baja de forma natural más o menos 1% al año desde los 30; eso es normal. Lo que no es normal es que se desplome, y eso hoy le pasa a muchos hombres de 40 y 50 por la panza, el estrés, el alcohol y la falta de sueño. Y como los síntomas parecen "cosas de la edad", nadie los revisa.
CANSANCIO QUE NO SE QUITA DURMIENDO
Llega del trabajo y se tira. Duerme 8 horas y amanece igual. No es flojera: sin testosterona el cuerpo entra en modo ahorro, y él lo describe como "no es que esté triste, es que no me dan ganas de nada".
MAL HUMOR Y "YA NO ME AGUANTO NADA"
Irritable, contestón, con la mecha corta, o al revés: apagado, sin motivación, con una tristeza que no sabe explicar. Muchos hombres con testosterona baja llegan al médico pensando que tienen depresión, y a veces la hormona es parte del problema.
LA PANZA QUE NO BAJA
Come igual que siempre y la cintura crece, mientras los brazos y las piernas pierden fuerza. Es un círculo: la testosterona baja acumula grasa en el abdomen, y esa grasa convierte lo poco de testosterona que queda en estrógeno. Entre más panza, menos hormona; entre menos hormona, más panza.
PIERDE MÚSCULO AUNQUE SE MUEVA
Le cuesta lo que antes no le costaba: cargar las bolsas del súper, subir escaleras, el mismo ejercicio que hacía hace 5 años. Y si va al gimnasio y no avanza por más que entrene, esa es una señal clara.
POCAS GANAS Y MENOS ERECCIONES
Es el síntoma que ella nota primero y el que él nunca va a mencionar. Menos deseo, menos erecciones de la mañana, más problemas para mantenerla. Aquí es donde muchas esposas creen que "ya no le gusto" o que hay alguien más. Muchas veces no es eso: es una hormona, y se puede medir.
QUÉ PUEDES HACER
Lo primero y lo único que confirma: un análisis de sangre de testosterona total, en la mañana y en ayunas, y con un médico que lo interprete junto con los síntomas. Es un estudio barato y lo puede pedir un médico general. Mándalo tú, porque él no va a ir solo.
Si está baja por hábitos, que es lo más común, se recupera bastante sin medicamentos: bajar la panza (es lo que más sube la hormona), pesas o ejercicio de fuerza 2 o 3 veces por semana, dormir mínimo 7 horas, menos alcohol, y revisar si ronca, porque la apnea del sueño la tumba y se trata. Los cambios se notan en semanas. Si está muy baja o no sube con eso, existe tratamiento médico con receta y seguimiento.
Y lo que nunca: que se inyecte testosterona del gimnasio o de internet por su cuenta. Eso le apaga los testículos, lo puede dejar estéril y le sube el riesgo de infarto. La misma hormona, sin médico, es el problema y no la solución.
MÁNDASELO A TU ESPOSO CON CARIÑO. Y AL GRUPO DE WHATSAPP DE TUS AMIGAS CASADAS.
